Diario Vasco

Argel, 6 dic (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, llegó hoy a Argel en el inicio de una breve visita oficial que tendrá como uno de sus momentos más destacados el encuentro con su colega argelino, Abdelaziz Bouteflika, cuyo verdadero estado de salud es un misterio.

Macron fue recibido en el aeropuerto de la capital por el presidente del Consejo Nacional, Abdelkader Benslalah, quien le dispensó una cálida bienvenida antes de que el mandatario francés se desplazara hasta el monumento a los Mártires para rendir homenaje a los mártires de la revolución argelina.

Precisamente, unas declaraciones durante la campaña electoral del presidente francés sobre la polémica cuestión de la colonización francesa de Argelia y la cruenta guerra de la independencia (1962), que marcan las relaciones entre los dos países, han allanado esta visita primera visita presidencial.

En un mitin en la capital argelina, Macron calificó el fenómeno de la inmigración de "crimen contra la humanidad", una frase que ha convertido en el símbolo de la nueva relación que quiere emprender con África.

Tras los dos actos protocolarios, el presidente francés paseó por el centro de la capital argelina, fuertemente tomada por la Policía, en un baño de popularidad antes de almorzar y reunirse con el primer ministro argelino, Ahmad Ouyahia.

Para la tarde queda la esperada reunión con Bouteflika, quien apenas participa de la vida pública desde que en 2013 sufriera un accidente cardiovascular que al parecer afecta a su habla y que ha reducido su capacidad de movimiento, que ahora realiza en silla de ruedas.

Hace un año, una foto difundida a través de sus redes sociales por el entonces primer ministro francés, Manuel Valls, en el que se veía a Bouteflika muy desmejorado, con la mirada perdida, desató un conflicto diplomático entre ambos países.

A parte de la cuestión protocolaria, la visita de Macron supone la última etapa de una gira por África en la que "ha presentado una nueva visión de la relación entre Francia y el continente africano".

"Lo que Emmanuel Macron dijo en África la semana pasada también incluía su visión de la relación entre Francia y Argelia, que se trate de temas relacionados con la memoria, a la cooperación, la juventud", explicó el Eliseo en un comunicado.

En este sentido, la prioridad sigue siendo la ampliación de la relación económica y de la cooperación bilateral en el terreno de la seguridad y la lucha contra el yihadismo y el radicalismo en todo el área del norte de África y el Sahel.

"Esta visita de amistad expresa la profundidad y la densidad de los vínculos entre nuestros dos países y la voluntad de abrirse a Argelia, a través de relaciones económicas que respondan al deseo de las autoridades argelinas de acoger inversiones francesas en Argelia y diversificar su economía", indicó el Elíseo.

La visita de Macron, que esta misma tarde partirá rumbo a Doha, marca también un rumbo diferente en las relaciones bilaterales, ya que es el primer jefe de Estado francés en romper la tradición de que Argelia fue el destino del primer viaje oficial a África.

Desde que lo hiciera en 1975 Valéry Giscard d'Estaing, tanto François Mitterrand, como Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy y François Hollande viajaron primero a Argelia, algo que el actual presidente quebró al viajar a Marruecos el pasado verano.