Diario Vasco

Madrid, 6 dic (EFE).- El festival "Los grandes del góspel", que este año llega a su XXIII edición, llenará Madrid de "belleza, sentimiento y diversión" entre el 9 y el 17 de diciembre con ocho conciertos protagonizados por algunas de las mejores corales estadounidenses.

Desde que "Los grandes del góspel" llegó a la capital a comienzos de los años 90, el festival ha seguido creciendo hasta superar los veinte años de vida con una programación anual que pasa por numerosas ciudades españolas y se ha consolidado como "una cita fija en la Navidad española", explica a Efe Luis Manjarres, su director artístico.

En esta nueva edición, que en Madrid tendrá lugar en el Centro Cultural de la Villa, los organizadores del evento han querido cambiar el modelo para que, además de los habituales conciertos de góspel americano, el público pueda disfrutar de otras actividades, como una actuación especial para niños, un pasacalles, varios encuentros con los artistas o un taller de iniciación al género.

"También apostamos por lo que siempre ha ofrecido el festival, una gran variedad y una gran diversidad en el sentido estilístico porque hay corales contemporáneas y otras más clásicas", apunta Manjarres.

Los componentes de Spirit of New Orleans Gospel Project, que representan la historia musical de su ciudad, se encargarán de abrir un cartel en el que también aparecen otras formaciones como Harlem Gospel Choir o The South Carolina Gospel Chorale, compuesta por unos jóvenes con una "energía desbordante".

También participan en esta edición New World Vocal Ensemble, un grupo que es "pura arqueología musical" y que demuestra que el góspel es "solo música, solo belleza y no hay trampas ni cartón".

Por eso, cree Manjarres, es un género que gusta tanto en España y que permite que un festival como "Los grandes del góspel" esté cada vez más consolidado y haya vendido este año un 30 por ciento más de entradas que el anterior.

"Cuando la gente va a su primer concierto de góspel se da cuenta de que eso ya lo había escuchado antes, porque sin la música de iglesia de los negros americanos no existirían el jazz, el blues o el pop. En la base de cualquier ritmo de la música occidental popular en el año 2017, hables de Beyonce o de Raphael, hay un 'beat' de iglesia americana", añade.