Diario Vasco

Dublín, 6 dic (EFE).- La defensa de dos exsoldados británicos acusados de asesinar supuestamente a un dirigente del Ejército Republicano Irlandés (IRA) en Belfast el 15 de abril de 1972 ha pedido que no se revelen sus identidades, al comienzo hoy de este juicio.

Los sospechosos, de 67 y 65 años y a los que se les conoce como "Soldado A" y "Soldado B", respectivamente, están procesados por la muerte del norirlandés Joe McCann, quien tenía 24 años cuando fue tiroteado en discutidas circunstancias por miembros de una patrulla del Regimiento de Paracaidistas.

La juez instructora, Fiona Bagnall, indicó hoy que los acusados mantendrán, de momento, su anonimato, hasta que tramite a final de este mes la solicitud presentada por su defensa en ese sentido.

Los dos exsoldados, de origen inglés, no asistieron hoy a la vista, en la que sí estuvieron presentes la viuda de McCann, Aine, y tres de sus cuatro hijos.

McCann era un destacado líder en Belfast del llamado IRA Oficial, la facción dominante del Ejército Republicano Irlandés (IRA) al principio del pasado conflicto norirlandés, que estalló a final de la década de los 60 cuando parte de la comunidad católica sufría discriminación a manos de la clase política protestante.

El dirigente republicano fue tiroteado por una patrulla del Ejército británico en Joy Street, en el centro de Belfast, pero la investigación del Royal Ulster Constabulary (RUC), un cuerpo policial formado entonces casi exclusivamente por protestantes y considerado sectario, decidió exonerar a los militares.

El comienzo de este juicio coincide con una campaña lanzada por cuatros diputados británicos -dos conservadores y dos laboristas- para que se conceda una amnistía a todos aquellos individuos relacionados con crímenes cometidos durante el conflicto.

Su propuesta choca con la posición del Partido Democrático Unionista (DUP), principal entre la comunidad protestante norirlandesa, y del Sinn Féin, mayoritario entre la católica y antiguo brazo político del ya inactivo IRA Provisional, escindido del Oficial en 1969.

Ambas formaciones discrepan sobre los mecanismos para abordar el legado del pasado conflicto, una de las cuestiones que les impide restaurar el Gobierno de poder compartido, que permanece suspendido desde el pasado enero.

Las nuevas pruebas presentadas por la fiscalía sobre el asesinato de McCann son fruto del trabajo del llamado Equipo de Indagaciones Históricas (HET), una unidad creada en 2006 por el Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI) -el sucesor del RUC- para investigar unos 2.000 asesinatos no resueltos del conflicto norirlandés.

Entre los miles de casos investigados por el HET, se cree que en unos 300 de ellos están implicados miembros de las fuerzas de seguridad británicas y norirlandesas, en la llamada "guerra sucia".