Diario Vasco

Brasilia, 6 dic (EFE).- Activistas de Amnistía Internacional se congregaron hoy frente al Ministerio de Justicia de Brasil para reafirmar las denuncias de organismos de derechos humanos por violaciones de los derechos de la mayoritaria población negra del país.

"Exigimos el derecho a una vida libre de prejuicios y violencia", dice un documento entregado por Amnistía Internacional al Ministerio de Justicia, en el que se citan diversos informes que retratan el alto grado de violencia que sufren negros y mulatos, que representan cerca del 55 % de la población brasileña.

Según esos datos, unos 23.000 jóvenes negros son asesinados cada año en el país, lo que es equivalente al 70 % de las personas que pierden la vida en hechos de violencia.

El documento exige que el Estado "enfrente con coraje el racismo estructural e institucional" con "políticas públicas integradas de seguridad pública, educación, cultura, trabajo y movilidad urbana", pues la población negra es también la que más sufre con la pobreza, el desempleo y la falta de viviendas dignas o servicios básicos.

La directora de Amnistía Internacional en Brasil, Jurema Werneck, dijo que el documento entregado a las autoridades del Ministerio de Justicia es respaldado por 63.132 firmas recogidas a través de una plataforma en internet y que representa el "sentimiento mayoritario de la sociedad" brasileña.

Según Werneck, el Estado brasileño tiene el "deber" de "valorar y preservar la vida" de la población negra, y de garantizar totalmente la "seguridad y la integridad física, mental y moral de todos los jóvenes negros" del país.