Diario Vasco

Ginebra, 6 dic (EFE).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió hoy de que la difteria se expande rápidamente entre los refugiados rohinyás en Cox's Bazar (Bangladesh), a donde han huido desde el pasado 25 de agosto más de 620.000 personas de esa minoría musulmana desde el estado birmano de Rakáin.

De acuerdo con la OMS, organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) y la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) han diagnosticado más de 110 casos sospechosos de difteria, entre los que hubo seis muertes.

"Estos casos podrían ser solo la punta del iceberg. La población de refugiados rohinyás es una extremadamente vulnerable con una cobertura baja de vacunación", señaló en un comunicado Navaratnasamy Paranietharan, representante de la OMS en Bangladesh.

Los rohinyás en Cox's Bazar viven en condiciones que pueden constituir un terreno fértil para enfermedades infecciosas como el cólera, el sarampión, la rubeola y la difteria, advirtió.

La OMS ha protegido a más de 700.000 personas con una vacuna oral contra el cólera, así como más de 350.000 niños con una vacuna contra el sarampión y la rubeola en una campaña que finalizó el martes.

"Ahora tenemos que hacer frente a la difteria", recalcó el médico.

Desde agosto más de 624.000 rohinyás huyeron a Bangladesh de la nueva ola de violencia que estalló en Rakáin y desde entonces viven en asentamientos densamente poblados con escaso acceso a agua potable, instalaciones sanitarias y servicios de salud.

La OMS trabaja con el Ministerio bangladeshí de Salud y Bienestar Familiar, Unicef y otros socios para contener la expansión de la difteria, una enfermedad respiratoria altamente infecciosa.

Juntos hacen diagnósticos y tratamientos mediante el suministro de medicamentos y la preparación de una campaña de vacunación para todos los niños hasta 6 años.

La OMS ha proporcionado 1.000 ampollas de antitoxinas diftéricas, que llegarán este fin de semana a Bangladesh.

Junto con antibióticos las antitoxinas pueden salvar la vida de rohinyás ya infectados con difteria al neutralizar las toxinas producidas por la bacteria mortal.

"Trabajamos con socios para asegurar que los trabajadores de salud tengan las directrices clínicas necesarias y procurar que haya suficientes camas y medicamentos para los enfermos", dijo Paranietharan.

"Pero la única manera de controlar este brote es protegiendo a la gente, particularmente a los niños, mediante la vacunación", explicó.