Diario Vasco

Bruselas, 14 nov (EFE).- El presidente del Centro Internacional del Diamante de Amberes (AWDC), Stéphane Fischler, destacó hoy que "los diamantes son un catalizador de desarrollo social y su explotación contribuye a mejorar las condiciones de vida de la población local", en la primera edición de la African Diamond Conference.

Representantes de la industria del diamante, ministros de Energía y Minerales de los principales países africanos exportadores y ONGs se reunieron hoy en Bruselas en esta conferencia para debatir sobre el futuro del sector.

Las principales cuestiones tratadas fueron la gestión de recursos naturales, la forma de trasladar beneficios a todos los actores que participan en este sector y el impacto que pueden tener los diamantes sintéticos en las economías de los países africanos.

La conferencia fue organizada por el Centro Internacional del Diamante de Amberes (AWDC por sus siglas en inglés), con sede en la ciudad flamenca, el principal mercado de diamantes del mundo.

En la jornada de hoy han participado el ministro de Asuntos Exteriores y Europeos de Bélgica, Didier Reynders, e integrantes de los Gobiernos de doce países africanos.

El propio Reynders estuvo a cargo de la inauguración de la conferencia, expresando su deseo de que sirviese como "un espacio para que todos los actores de la industria del diamante dialoguen sobre las oportunidades que se presentan para el sector".

"A través del diálogo y el acuerdo se consiguió aprobar en su momento el Kimberley Process -implantado en 2002-, que ha logrado que los diamantes provenientes de países en conflicto sean sólo el 0,2 % del total de los comercializados", aseguró Reynders.

"Bélgica siempre apostará por la sostenibilidad, la inclusión y el diálogo" como vía de desarrollo para el sector, explicó el ministro, quien recordó que su país "siempre está dispuesto a compartir su experiencia a la hora de avanzar en el desarrollo de la industria".

Por su parte, el presidente de la AWDC, Stéphane Fischler, destacó que "la viabilidad del negocio depende del comportamiento y los valores en común" de los diferentes actores.

"Los diamantes son un catalizador de desarrollo social, su explotación contribuye a mejorar las condiciones de vida de la población local", defendió Fischler, quien también alertó de la competencia con los diamantes sintéticos.

El ministro de Recursos Minerales de Sudáfica, Godfrey Oliphant, señaló que "se han mejorado las condiciones en las minas", en referencia a la reducción de casos de asbestosis o cáncer de pulmón entre los trabajadores.

"La colaboración es muy importante, gracias a ejemplos de éxito como el de Amberes -por la ciudad belga pasan el 84 % de los diamantes en bruto del mundo- podemos aprender a mejorar", afirmó Oliphant.

A pesar de ello, el mandatario sudafricano también denunció que "aunque la mayor parte de los diamantes se extraiga en África, el beneficio se lo llevan otros países", tras lo que llamó a reforzar la "cadena de beneficios" en el sector.

Por último, el analista de esta industria Des Kilalea, recordó que los diamantes, como recurso natural que son, "son finitos", situación ante la que es más importante "explotarlos de forma responsable".

"El sector necesita que todos los actores que participan en el proceso de extracción y refinamiento reciban beneficios", concluyó el experto, que señaló a su vez que la minería del diamante "garantiza el acceso a la sanidad de cuatro millones de personas en el mundo".

Bélgica en general y Amberes en particular llevan liderando el comercio mundial de diamantes desde hace más de cinco siglos, y esta industria genera sólo en la ciudad flamenca 6.600 empleos directos y 26.000 indirectos.

Según datos de la propia AWDC, cada día se producen en Amberes intercambios por valor de 220 millones de dólares (187,6 millones de euros), mientras que el año 2016 las más de 1.700 compañías del sector registradas en la ciudad facturaron un total de 48.000 millones de dólares.