Diario Vasco

Riad, 14 nov (EFE).- El rey saudí, Salman bin Abdelaziz, recibió hoy por primera vez al patriarca de la Iglesia cristiana maronita libanesa, el cardenal Bechara Rai, en medio de la crisis política abierta por la dimisión en Riad de Saad Hariri como primer ministro libanés hace diez días.

En la reunión, que tuvo lugar en el palacio de Al Yamama de Riad, el monarca y el patriarca abordaron las relaciones entre el reino y el Líbano, informó la agencia oficial SPA, que no aportó detalles sobre el contenido de la conversación entre ambos.

Posteriormente, Rai mantuvo reuniones por separado con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, y con Hariri, que se celebraron a puerta cerrada, según fuentes oficiales libanesas.

Esta es la primera visita de un dignatario libanés a Arabia Saudí desde que Hariri anunciara su dimisión repentinamente el pasado 4 de noviembre en un viaje no anunciado previamente a la capital saudí.

Hariri afirmó el pasado domingo, en una entrevista a la televisión libanesa Al Mustaqbal, que volverá pronto a Beirut y desmintió que esté en Riad retenido contra su voluntad, como se ha barajado desde varios sectores políticos libaneses.

La dimisión de Hariri abrió una crisis política en el Líbano y en la región, porque motivó su renuncia, entre otras causas, en las "injerencias" de Irán en la región árabe y en su país, por medio del grupo chií Hizbulá.

Hizbulá y sectores políticos aliados han acusado a Arabia Saudí de forzar la dimisión de Hariri para entrometerse en la política libanesa, que está dividida entre los grupos partidarios de Siria -y su principal aliado, Irán- y sus detractores.

La visita del patriarca maronita a Arabia Saudí también tiene un relevante significado religioso, puesto que son raros los viajes de responsables de otros credos al país sagrado del islam.

Los maronitas son uno de los principales grupos religiosos del Líbano y tienen importancia en el sistema confesional del país, que reserva a los miembros de esta comunidad religiosas el cargo de jefe de Estado, que actualmente ostenta Michel Aoun.

El propio monarca saudí tiene un papel destacado en el islam por ser el custodio de las mezquitas sagradas de La Meca y Medina.

En la reunión, el patriarca cristiano y el rey saudí recalcaron "la importancia del papel de las diferentes religiones y de la cultura en fortalecer la tolerancia, renunciar la violencia, extremismo y terrorismo y para lograr la seguridad y la paz para los pueblos de la región y el mundo", indicó la SPA en un comunicado.