Diario Vasco

Bruselas, 14 nov (EFE).- La planificación de la Unión Europea (UE) en programas de desarrollo del medio rural para el periodo entre 2014 y 2020 es "larga y compleja" y presenta deficiencias que dificultan que alcance sus objetivos, señaló hoy un informe del Tribunal de Cuentas Europeo.

Los auditores determinaron que, si bien existe un enfoque orientado a lograr resultados, los programas aprobados "son documentos largos y complejos con deficiencias", según refleja el examen de la programación política del desarrollo rural para el actual marco financiero plurianual, desde 2014 hasta 2020.

Estas deficiencias, según los auditores, "obstaculizarán la consecución de los ambiciosos objetivos en pro de una mayor orientación al rendimiento y los resultados".

Además, el Tribunal de Cuentas señaló que cumplir los requisitos de contenido "precisa un gran esfuerzo administrativo de las autoridades nacionales".

Por otro lado, los auditores hicieron hincapié en el problema que supone que cada período de programación tenga que elaborarse antes de disponer de datos y resultados de etapas anteriores, con lo que resulta "prácticamente imposible" planificar guiándose por lo que ha funcionado correctamente en el pasado.

El miembro del Tribunal encargado del informe, Janusz Wojciechowski, indicó que planificar para un nuevo período "siempre tiene el problema de deber comenzar antes de contar con datos suficientes y pertinentes de períodos anteriores".

Además, advirtió de que los documentos de programación son "demasiado complejos y voluminosos" y "aún no se centran lo suficiente en los resultados esperados".

Entre sus recomendaciones para hacer más efectivo el gasto en estos programas, el Tribunal de Cuentas instó a la Comisión Europea (CE) a simplificar los documentos de programación y reducir el número de requisitos, así como a trabajar con los países para garantizar que los informes de años futuros "proporcionen información clara y exhaustiva".

La política de desarrollo rural, a la que el club comunitario tiene previsto dedicar casi 100.000 millones de euros entre 2014 y 2020 a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), presta apoyo financiero a las acciones de los Estados miembros a través de sus programas en esta materia, a los que la CE debe dar el visto bueno.

Los proyectos confinanciados por la UE pueden destinarse a la inversión y modernización en explotaciones agrícolas, subvenciones de instalación para jóvenes agricultores, el turismo rural o la cobertura de internet de banda ancha en estas zonas, entre otros.

De los 100.000 millones de euros de presupuesto, que ascienden a una cuarta parte del monto destinado a la Política Agrícola Común (PAC), España recibe aproximadamente el 8 %.