Diario Vasco

Barcelona, 14 nov (EFE).- El Tribunal Supremo (TS) ha avalado la pensión de viudedad que un juez concedió a una víctima de violencia machista, sin exigirle pruebas adicionales, más allá de la testigo que declaró en el juicio y de una denuncia que la mujer presentó por daños en su coche atribuidos a su exesposo.

En su sentencia, el Supremo revoca la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que anuló la pensión de viudedad que se concedió a la mujer, representada ante los tribunales por el bufete de abogados Colectivo Ronda.

Un juez de lo social de Tarragona había otorgado la pensión de viudedad a la mujer, en base a un artículo de la Ley de Seguridad Social que establece que las víctimas de violencia machista tienen derecho a percibirla, pese a estar separadas de su cónyuge en el momento de la defunción y no reunir las condiciones para cobrarla.

Para acreditar los insultos y amenazas de que la mujer dijo haber sido víctima por parte de su exesposo, el juez de lo social consideró suficiente la declaración de una testigo y la denuncia por daños en su vehículo que presentó la mujer, una vez ya separada, ante la Policía Local, a la que aseguró que sospechaba que el causante era su exmarido dado que la había amenazado de muerte en anteriores ocasiones.

A raíz de un recurso de la Seguridad Social, el TSJC consideró insuficientemente probado que la mujer fuera víctima de insultos y amenazas, pero el Supremo corrige ahora al tribunal catalán y establece que no debe entrar a valorar los indicios y pruebas que sirvieron al juez de lo social para conceder la pensión, sin que exista una solicitud expresa en ese sentido.

La sentencia del Supremo, que crea jurisprudencia, desestima así el recurso que el Instituto de la Seguridad Social había presentado contra la concesión de la pensión de viudedad.