Diario Vasco

Madrid, 13 nov (EFECOM).- El Tribunal de Cuentas advierte de una elevada sobrecapacidad del sistema portuario estatal y de una débil concurrencia en el otorgamiento de las concesiones, por lo que recomienda establecer un marco estratégico estatal claro y definido, para optimizar el uso de las infraestructuras portuarias.

En este sentido, considera conveniente priorizar, entre otras medidas, las destinadas a la mejora de las conexiones ferroportuarias y a la promoción de las actividades logísticas, según su "Informe de fiscalización de la gestión de la ocupación y aprovechamiento del dominio público del sistema portuario estatal, ejercicios 2014 y 2015".

Para evitar la alta sobrecapacidad, la Administración General del Estado, a través de Puertos del Estado, debería establecer unos mecanismos de planificación y de control de las nuevas infraestructuras propuestas por cada una de las 28 Autoridades Portuarias (AAPP).

Se trata de realizar unos estudios realistas de la demanda real, teniendo en cuenta las necesidades del conjunto del sistema portuario, con un análisis de las perspectivas consideradas, no sólo individualmente para cada autoridad, sino incluyendo también las de los puertos cercanos.

El informe revela que las inversiones del sistema portuario que, entre 2006 y 2015, ascendieron a 7.560 millones de euros, produjeron un aumento de la superficie concesionable del conjunto del sistema de 25.040.701 metros cuadrados.

Todas las AAPP, a excepción de las de Santander, Málaga, Motril y Huelva, experimentaron aumentos de superficie significativos y que, en 13 de ellas, se tradujeron en incrementos superiores a 500.000 metros cuadrados.

Del informe se desprende que estos incrementos generalizados se deben, en gran medida, al actual modelo de planificación de la actividad inversora del sistema portuario estatal, donde las AAPP tienen reconocido el principio de autonomía de gestión y, con ello, una amplia independencia en la fijación de su estrategia.

El incremento de las inversiones en infraestructura portuaria no ha estado acompañado de un aumento de la actividad concesional, lo que ha conducido a una disminución del grado de ocupación del sistema, pasando del 74,9 %, de 2008, al 61,1 % de 2015.