Diario Vasco

Girona, 13 nov (EFE).- La Audiencia de Girona ha empezado a juzgar hoy a los dos acusados de haber golpeado brutalmente la noche del 27 de febrero de 2014 a una anciana de Cabanes (Girona) a la que confundieron con su cuñada y que falleció unos días después en el hospital, por lo que el fiscal solicita 26 y 23 años de cárcel.

El fiscal reclama para Antonio G., de 80 años, una pena de 23 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento.

Para Oriol B., la petición es también de 23 años por asesinato, a los que se suman otros tres por tenencia ilícita de armas, porque en el registro de su casa se halló una escopeta para la que no tenía licencia.

Antonio G., el violador reincidente que en octubre de 2013 se convirtió en el primer preso en abandonar la cárcel en Cataluña en aplicación de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo que suprimió la doctrina Parot, planificó el asalto de Cabanes al mes de quedar en libertad, según la acusación.

En la sesión de hoy en la Audiencia, un inspector del Cuerpo Nacional de Policía de Barcelona ha explicado que recibieron dos llamadas de un anónimo que no se quiso identificar por miedo a los acusados, que hablaba con "argot presidiario" y que apuntó a los acusados dando detalles que no se habían hecho públicos.

Según este testigo, el confidente les dijo que se habían equivocado de víctima, "que iban a por otra señora que estaba en la casa colindante con un poder adquisitivo más alto", que la "tiraron pensando que estaba muerta" y que le habían llegado "a pisar el cuello".

En cuanto a los autores del asalto mortal, les dijo que uno de ellos era un tal "Antonio", de etnia gitana, que había estado condenado a muchos años y "que había salido gracias a la resolución de un juez europeo".

Los policías dedujeron que se refería a la supresión de la doctrina Parot, mientras que el delator explicó que el otro era un "payo" del entorno del anterior y experto en artes marciales.

La Policía, tras llevar a cabo algunas indagaciones para confirmar que, efectivamente, había existido el crimen, hizo llegar toda la información recibida al sargento de Girona del Área de Investigación Criminal (AIC) de los Mossos d'Esquadra que llevaba el caso.

Según el fiscal y la acusación particular, el día antes de los hechos, los dos acusados se desplazaron en un Fiat Tipo color blanco -de una familiar del presunto asesino octogenario- desde sus respectivos domicilios en Sabadell y Mollet del Vallés (Barcelona) hasta Figueres (Girona), a fin de obtener información para la comisión del delito.

La noche del 27 de febrero, aprovechado la oscuridad, los dos procesados abordaron de forma sorpresiva y rápida a la víctima, de 75 años, en las inmediaciones de su casa, en el polígono de la Aigüeta de Cabanes.

La ataron de pies y muñecas, le introdujeron un calcetín en la boca y le pusieron un pañuelo en el cuello, inmovilizándola para que no pudiera escapar ni pedir auxilio.

La arrastraron por el suelo hasta un campo próximo, sabiendo que probablemente le causarían la muerte con su conducta, "la golpearon brutalmente con puños y pies en la zona del tórax, de la cabeza y le pisaron el cuello hasta que ella quedó inconsciente y sangrando", mantiene el fiscal, y la dejaron moribunda.

Como resultado de la brutal agresión, la mujer sufrió hematomas y contusiones faciales y craneales, costillas y vértebras rotas, pies y manos inflamados por la presión de las ligaduras y sangrado por la cara y la cabeza.

Los asaltantes huyeron en dirección a Barcelona y ella pasó toda la noche a la intemperie hasta que, sobre las 10:10 horas, un trabajador de la empresa Piensos Cazorla, que regentaba el hermano del marido de la víctima, la encontró y avisó a emergencias para su traslado al Hospital Trueta de Girona, donde falleció cuatro días después.

En cuanto a la responsabilidad civil, la fiscalía y la acusación piden que indemnicen al marido de la víctima con 90.000 euros y a su hija con 175.000.

El juicio se prolongará esta semana y está previsto que los dos presuntos asesinos declaren el próximo miércoles.