Diario Vasco

Berna, 13 nov (EFE).- Los ministros del Interior de varios países europeos y africanos acordaron hoy proteger mejor a los inmigrantes y refugiados en Libia, con mejoras en los centros de detención, el acceso de organizaciones internacionales a los mismos y el traslado a otros países de las personas más vulnerables.

Así lo acordaron hoy los representantes de Egipto, Argelia, Alemania, Francia, Italia, Libia, Malí, Malta, Níger, Austria, Suiza, Eslovenia, Chad y Túnez, en una declaración conjunta en el tercer encuentro del Grupo de Contacto del Mediterráneo Central.

Esos países quieren en concreto asegurarse de que tendrán prioridad en abandonar los centros de detención los refugiados e inmigrantes vulnerables, especialmente niños, mujeres, personas mayores, víctimas de tortura y del tráfico humano, enfermos y aquellos que necesitan protección internacional.

Los refugiados e inmigrantes en Libia sufren condiciones "inhumanas" y graves abusos según organizaciones internacionales como la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) o la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y ONG como Médicos Sin Fronteras (MSF)

Los ministros piden en su declaración además que "todas las organizaciones internacionales reconocidas" que prestan protección y asistencia humanitaria y mejoran las estructuras de acogida tengan acceso a todos los centros de detención a lo largo de la ruta del Mediterráneo Central, la que une Libia con Italia.

Otro punto de la declaración es la voluntad de los países del Grupo de Contacto de crear mecanismos y desarrollar las capacidades de las autoridades libias para vigilar la situación de los refugiados e inmigrantes en los centros de detención, a fin de mejorar sus condiciones y garantizar el respeto a los derechos humanos y los estándares humanitarios.

Los ministros igualmente quieren continuar los esfuerzos para ampliar los programas de retorno voluntario asistido y de reintegración en todos los países a lo largo de la ruta del Mediterráneo Central y en los países de origen en cooperación con la OIM.

Los países que participan en el Grupo de Contacto también quieren desarrollar y, donde fuera necesario, reforzar los centros de asilo existentes en los países de tránsito a través de la creación de capacidades y apoyo técnico.

Se trata sobre todo de los países del desierto del Sáhara que deben atravesar los refugiados e inmigrantes para llegar a Libia.

ACNUR ha pedido 40.000 plazas para la acogida de refugiados a lo largo de la ruta, que incluye la Unión Europea (UE), pero también Argelia, Burkina Faso, Camerún, Chad, Yibutí, Egipto, Etiopía, Kenia, Libia, Mali, Mauritania, Marruecos, Níger, Sudán y Túnez.

De momento solo se ha comprometido 10.500 plazas solicitadas, indicó hoy en rueda de prensa el alto comisionado para los Refugiados, Filippo Grandi.

En la reunión del Grupo de Contacto, cuyo cuarto encuentro se celebrará en Níger, también participaron el comisario de Migración y Asuntos de Interior de la Comisión Europea (CE), Dimitris Avramópulos, el director general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), William Lacy Swing, y por primera vez el director general del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Yves Daccord.

El Grupo de Contacto del Mediterráneo Central -ruta que une Libia con Italia- fue creado en marzo de 2017 en Roma a iniciativa del ministro italiano del Interior, Marco Minniti y se reunió por segunda vez en julio en Túnez.