Diario Vasco

Nuakchot, 13 nov (EFE).- La oposición acusó hoy al Gobierno de Mauritania de haber cedido al "chantaje de Occidente" tras la anulación el pasado jueves de la pena de muerte dictada en primera instancia contra el bloguero Mohamed Cheij uld Mjaitir, autor de un artículo considerado insultante hacia el profeta Mahoma.

Mjaitir fue condenado finalmente por el Tribunal de Apelación de Nuadibú (470 kilómetros al norte de Nuakchot) a dos años de prisión y a pagar una multa de 60.000 ouguiyas (unos 145 euros).

En un comunicado, el Foro Nacional por la Democracia y la Unidad (FNDU), principal fuerza de la oposición mauritana, afirmó que fue una sentencia "politizada".

Asimismo, el FNDU mostró su rechazo "categórico" al curso de acción seguido por el Gobierno en este caso, que según este partido consistió en "manipular informes sensibles que amenazan la estabilidad y la seguridad del país".

El Tribunal de Apelación de Nuadibú basó su veredicto en el arrepentimiento expresado por Mjaitir, que en enero de 2014 publicó un texto, profusamente reproducido por los medios de comunicación de Mauritania, en el que acusaba a Mahoma de haber discriminado a los no árabes.

El bloguero ya ha cumplido cuatro años en prisión preventiva, pero todavía sigue encarcelado, dado que la Fiscalía General de Mauritania ha recurrido la sentencia.

El veredicto provocó un notable rechazo entre la población mauritana, y durante el pasado viernes se produjeron varias manifestaciones masivas en ciudades como Nuakchot y Nuadibú, que fueron reprimidas violentamente por las fuerzas de seguridad.

Los antidisturbios de la Policía llegaron a intervenir con porras y granadas de gas lacrimógeno para desalojar a los manifestantes, que exigían la ejecución del "apóstata".

"Nos sorprendió ver la reacción de las autoridades, que optaron por volver a sus viejos hábitos y reprimieron a quienes expresaban su punto de vista de manera pacífica", lamentó el FNDU.

La actitud intransigente de la sociedad mauritana cuenta con el apoyo unánime de los ulemas del país, que también exigen la ejecución de Mjaitir.