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Londres, 13 nov (EFE).- El Gobierno británico estudia conceder inmunidad diplomática para conseguir la liberación de la británica-iraní, Nazanin Zaghari-Ratcliffe, presa en Teherán y cuyo caso es centro de la atención mediática, informó hoy Downing Street.

La protección diplomática fue analizada por el ministro británico de Exteriores, Boris Johnson, y el marido de la afectada, Richard Ratcliffe, el fin de semana, según indicó hoy éste a los medios.

Ante esta posibilidad, un portavoz de la primera ministra, Theresa May, dijo que "el ministro de Exteriores ha hablado con el marido y esa es una de las opciones que se están considerando".

"Creo que lo que tenemos que mirar es qué es lo que funcionará mejor y qué puede ser lo más beneficioso en este caso" a fin de lograr la puesta en libertad de la afectada, arrestada en Teherán en 2016 bajo la sospecha de buscar derrocar al régimen iraní.

"Todo el Gobierno está trabajando para conseguir su liberación lo antes posible", añadió el portavoz de la residencia oficial de la jefa del Gobierno, el número 10 de Downning Street.

La ciudadana británica-iraní fue detenida cuando había ido a visitar a sus familiares para que conocieran a su hija, Gabriella, actualmente de 3 años y que permanece en ese país con sus abuelos.

El marido de Zaghari-Ratcliffe ha indicado hoy a los medios que su mujer ha notado bultos en los pechos y que lleva un año quejándose de dolores agudos, por lo que fue sometida en la prisión a una mamografía, pero como los resultados no fueron concluyentes, fue llevada después a un hospital para hacerle más pruebas.

Zaghari-Ratcliffe está acusada de tratar de derrocar al régimen iraní, algo que ella ha negado, pero su caso se agravó hace días cuando Boris Johnson dijo en el Parlamento británico que ella estaba en Irán para dar clases de periodismo.

Esa observación del jefe del Foreign Office fue utilizada por las autoridades iraníes para confirmar los cargos contra la mujer.

Tras ese comentario de Johnson, hecho hace más de siete días al comité de Exteriores de la Cámara de los Comunes, el ministro tuvo que corregir su observación y confirmar en el Parlamento que Zaghari-Ratclife había ido de vacaciones para ver a su familia.

La imprudencia verbal de Johnson, que podría agravar la situación legal de la mujer, causó una gran polémica en el Reino Unido, donde los políticos de la oposición laborista piden su dimisión.

La mujer, que trabajó para la Fundación Thompson Reuters y la cadena pública BBC, cumple una condena de cinco años.