Diario Vasco

Fráncfort (Alemania) 13 nov (EFECOM).- El vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Vitor Constancio, consideró hoy que las reformas estructurales e institucionales a nivel nacional y de la Unión Europea (UE) serán "cruciales" para mejorar la resilencia y la convergencia económica real entre los países de la eurozona.

En una intervención en Fráncfort, Constancio señaló que, pese a que el crecimiento actual del área es "robusto" en todos los países, persisten "vulnerabilidades y desafíos" en muchas economías de la eurozona.

"Los indicadores de desempleo han efectivamente bajado, pero especialmente el número de jóvenes parados y de desempleados de larga duración es todavía inaceptablemente alto", dijo.

El vicepresidente de la autoridad monetaria destacó que el legado de la crisis todavía es visible en el alto endeudamiento del sector público y privado en muchos países de la zona, lo que les hace "vulnerables a los 'shocks' adversos".

Asimismo, indicó que la crisis interrumpió los progresos de convergencia real en las economías más vulnerables hacia más altos niveles de vida y que las divergencias negativas en los niveles de ingresos personales en relación con la media de la eurozona se han vuelto a incrementar.

"Un mayor y más sostenido potencial de crecimiento requiere acciones políticas", recalcó.

En este sentido, consideró que "muchas reformas estructurales e institucionales se precisan todavía para salvaguardar y mejorar el futuro funcionamiento de las economías y con ello a la eurozona en su conjunto" e instó igualmente a revisar "el modo en que las políticas nacionales se coordinan actualmente con la UE".

"El actual contexto económico favorable debe emplearse para realizar progresos para reforzar la resilencia de la unión económica y monetaria", insistió y dijo que esto se corresponde con "el interés común de países a los que la moneda única ha hecho más interdependientes".

Constancio resaltó que la "efectividad" de la política monetaria del BCE se reflejó en la "suavidad" con que los mercados financieros recibieron la decisión de la entidad de reducir a la mitad sus compras de deuda en 2018.