Diario Vasco

Pamplona, 13 nov (EFE).- Agentes de la Policía Foral, adscritos a la comisaría de Tafalla, intervinieron ayer en el partido de fútbol Milagrés-Cárcar, de Primera Regional, por requerimiento de insultos racistas contra el árbitro, de raza negra, e identificaron a 17 aficionados del equipo local.

Según ha señalado hoy el cuerpo autonómico, pese a sus actuaciones no se pudo precisar quiénes fueron los autores de expresiones como "negro de mierda" o "puto negro".

El árbitro tuvo que suspender diez minutos el partido durante la primera parte y solicitar al delegado de campo que identificara y expulsara a quienes le habían ofendido.

En el descanso del partido dos integrantes del citado grupo se dirigieron al vestuario para disculparse, hecho que de momento ha motivado la no interposición de denuncia por presunta infracción a la Ley Foral 15/2001 del Deporte de Navarra.

Los agentes permanecieron en el campo hasta acompañar al árbitro a su vehículo particular, una vez finalizado el partido.