Diario Vasco

Berna, 13 nov (EFE).- La política debe centrarse en la protección de los refugiados e inmigrantes en Libia, donde sufren condiciones "inhumanas", ahora que el flujo migratorio desde el norte de África a Italia se ha reducido un 30 % frente al año pasado, sostuvieron hoy países europeos y africanos y organizaciones internacionales.

La ministra suiza de Justicia, Simonetta Sommaruga, que presidió el tercer encuentro del Grupo de Contacto del Mediterráneo Central, dijo en rueda de prensa que el debate se centró en cómo mejorar la situación de los inmigrantes no sólo en Libia, sino también en la ruta migratoria, que afecta sobre todo a África Occidental.

"Cada vez más, refugiados e inmigrantes acaban en Libia y a lo largo de la ruta migratoria en manos de traficantes, son víctimas de tortura, extorsiones y de trabajo forzoso", recalcó.

Por ello su protección debe ser una prioridad, según una declaración adoptada por catorce países europeos, africanos, la Unión Europea (UE), la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

En primer lugar se trata de mejorar la situación de los inmigrantes y refugiados en Libia, al lograr el acceso por parte de organizaciones internacionales a todos los centros de detención y al crear posibilidades de acogida alternativas.

Asimismo, los países deben apoyar a los refugiados que no reciban asilo y que están atrapados en Libia o a lo largo del desierto del Sahara si quieren regresar voluntariamente a sus países de origen.

Por último, cabe velar por que las personas especialmente vulnerables -como niños y mujeres- que han sido reconocidas como refugiados por ACNUR puedan ser acogidas rápidamente y por la vía legal en un estado tercero seguro.

Níger se ha ofrecido a actuar como "estación intermedia" para estos refugiados, que después serán trasladadas a otros países, como es el caso de un primer grupo de 25 personas de Eritrea, Etiopía y Sudán que llegó a ese país el sábado desde Libia y para los que se ha "interesado" Francia, indicó por su parte el alto comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi.

Níger también será el país que acoja el cuarto encuentro del Grupo de Contacto, que hoy estuvo formado por los ministros o representantes de Estonia, Argelia, Alemania, Francia, Italia, Libia, Malí, Malta, Níger, Austria, Suiza, Eslovenia, Chad y Túnez, y por los responsables de ACNUR, la OIM y el CICR, así como por el comisario europeo de Migración e Interior, Dimitris Avramópulos,

ACNUR ha pedido 40.000 plazas para la acogida de refugiados a lo largo de la ruta del Mediterráneo Central,es decir en la UE, Argelia, Burkina Faso, Camerún, Chad, Yibutí, Egipto, Etiopía, Kenia, Libia, Mali, Mauritania, Marruecos, Níger, Sudán y Túnez.

Por ahora solo se han prometido 10.500 plazas, según Grandi, si bien el comisario europeo de Migración y Asuntos de Interior, Dimitris Avramópulos, recordó que ha propuesto que la UE acoja a 50.000 refugiados adicionales en los próximos dos años, principalmente de Libia, Egipto, Níger, Chad, Sudán y Etiopía.

"La UE no es ni será nunca una fortaleza. Es y sigue siendo un lugar seguro para los que lo necesitan", señaló, y puso de ejemplo los más de 720.000 refugiados que fueron reasentados o recibieron asilo el año pasado en la Unión.

Además, subrayó el esfuerzo por mejorar las vías legales de los inmigrantes a través de proyectos laborales pilotos.

No obstante, el ministro de Mali para los malíes en el Exterior y la Integración Africana, Abdramane Sylla, opinó que Europa puede hacer más para fomentar la vía legal, al afirmar que "debe dar más visados a fin de evitar que la gente muera en el Mediterráneo".

El giro del enfoque desde la protección de la frontera sur de la UE a la protección de los inmigrantes es posible ahora que el flujo migratorio y las muertes en el mar se han reducido drásticamente.

En lo que va de año han llegado a Europa desde el norte de África a Italia 114.411 personas, un 30 % menos que entre enero y noviembre de 2016, en tanto que han fallecido en el Mediterráneo 2.961 personas frente a los 4.303 en el mismo periodo del año anterior, según la OIM.

El director general de esta organización, William Lacy Swing, consideró muy importante que el diálogo entre los países de destino y los de tránsito y de origen continúe, ya que los inmigrantes y los refugiados "son una realidad humana que hay que resolver (...) con responsabilidad".