Diario Vasco

Varsovia, 13 nov (EFE).- El partido nacionalista Ley y Justicia (PiS), que gobierna con mayoría absoluta en Polonia desde 2015, volvió a subir en las encuestas y alcanza ya el 45 % de los apoyos, pese a las críticas de la Unión Europea (UE) y organizaciones internacionales a sus polémicas reformas.

Según un sondeo del CBOS hecho público hoy, el PiS se colocaría así 28 puntos porcentuales por delante del principal partido de la oposición, la liberal Plataforma Ciudadana, que gobernó el país entre 2007 y 2014.

De celebrarse elecciones hoy en Polonia, PiS renovaría su mayoría absoluta sin dificultades.

En los pasados comicios generales de 2015, Ley y Justicia obtuvo el 37,58 % de los votos.

El sondeo de CBOS sitúa en tercera posición, con un 8 %, al populista Movimiento Kukiz'15, que sostiene postulados cercanos a los de Ley y Justicia en varias cuestiones, mientras que la liberal Nowoczesna sería la cuarta más votada con un 5 %.

Quedaría sin representación parlamentaria el histórico Partido Campesino (PSL), que no alcanzaría el 5 % mínimo para obtener escaños, según esa encuesta.

El apoyo al PiS crece pese a las polémicas reformas emprendidas, fundamentalmente la del Tribunal Constitucional y la de la Justicia, en protesta contra las cuales se repitieron en los últimos meses manifestaciones multitudinarias, por considerarlas que atentan contra la división de poderes.

Esas reformas, unidas a la negativa a acoger refugiados y a la ley de medios de comunicación públicos, han provocado críticas de la UE y numerosas organizaciones internacionales, desde Reporteros sin Fronteras a Amnistía Internacional.

El pasado 28 de octubre, el relator especial de Naciones Unidas enviado a Varsovia para evaluar las reformas del Gobierno polaco, Diego García-Sayán, afirmó que "la independencia del poder judicial y otros estándares democráticos básicos, como el Estado de derecho, están hoy amenazados en Polonia".

Los analistas consideran que la buena marcha de la economía y la reducción del desempleo ha hecho que estas críticas internacionales apenas hagan mella en el elector polaco.

El sondeo destaca que si las elecciones parlamentarias se celebraran ahora, el índice de participación se situaría en un 72 %, mientras que en las generales de 2015 votó un 50 % de los electores.