Diario Vasco

Madrid, 13 nov (EFE).- A punto de cumplirse un año desde que llegó a la presidencia de la Federación Española de Atletismo, Raúl Chapado subraya el trabajo de "reenergización", tiene claro que Ruth Beitia, recién retirada, tiene que ser durante muchos años la imagen de este deporte, asegura que "el tema catalán no ha afectado en lo más mínimo" y, en materia de dopaje, subraya que "el atletismo más trampa es sólo trampa, no es deporte" .

En una visita a EFE, Chapado dijo que no ve "con tristeza" las retiradas de Ruth Beitia y de Jesús Ángel García Bragado porque "los dos nos dejan un legado tremendo, no solo las medallas, sino la inspiración que han supuesto para todos, referentes también en el ámbito olímpico".

Son dos referentes que no pueden desaparecer del atletismo. Con Ruth, tengo claro que durante muchos años tiene que ser la imagen de nuestro deporte, pero también depende de su decisión personal. Está en mi directiva y tengo pendiente una conversación personal con ella. Y Chuso se está formando como entrenador, haciendo dos cursos a la vez".

Con respecto a la crisis catalana, señala que "no ha afectado en lo más mínimo", y explica: "Ningún club ni atleta nos ha manifestado nada. Tendrán sus preferencias y las respetamos. La propia Federación Catalana, ni lo más mínimo. No hemos notado ningún impacto en fichas, entrenadores, clubes. Incluso se ha dado de alta un club de mossos d'escuadra".

El presidente trabaja en la "reenergización del atletismo, generar movimiento, hacer planes, ver como se puede mejorar, reflexionar, adaptar el atletismo a la nueva era".

"Todo lo que hago con pasión, se me pasa volando", afirmó. "Tengo la sensación de que me falta tiempo. Pero es lo que esperaba. De vez en cuando miro el plan estratégico con el que llegué, y me sorprende ver que en este año hemos hecho la mayoría de las cosas".

En materia de gobernanza, señala la limitación de mandatos del presidente, la mejorado de la transparencia, la reestructuración del staff federativo y el cuadro técnico, más protagonismo de la mujer y más participación de los diversos estamentos.

"Hay una organización, Transparencia Internacional, que ha analizado a las federaciones españolas y creo que estamos en primer lugar en transparencia. El sueldo del presidente es público, no cobra dietas. Dicho esto, nos queda mucho por hacer. Me he movido hacia donde el atletismo lo necesitaba. De las comunidades autónomas sólo me quedan por visitar este año Baleares", indicó.

Al hacer balance del año, considera que lo mejor es la parte deportiva. "Pese a que el Mundial de Londres ha sido lo que es (sin medallas por primera vez en la historia). No me ha sorprendido, ya lo hablamos antes de ir. Era muy complicado sacar medalla. Pero ha habido un avance importante en las nuevas generaciones, en el Mundial juvenil (todos clasificados entre los 18 primeros). En el Europeo júnior también resultados espectaculares, el Europeo sub-23 marcó un hito con el título europeo femenino de 4x100, algo que jamás habíamos tenido".

"Habíamos tenido buenos puestos en 4x400 pero no un hito de ganar el mismo AÑO ese 4x100 y que el 4x400 masculino quede quinto en el Mundial después de haber ganando a todas las grandes potencias en el campeonato de Europa de naciones. Hemos sido campeones del mundo de trail, hemos hecho un buen Europeo en pista, buen europeo de cross. Es un atletismo muy rico".

En los Mundiales de Londres, explica, "se puso de manifiesta la realidad de nuestro deporte. En los últimos diez años nuestras opciones de medalla son una, dos o tres. Llegamos a Londres sin ninguna opción teórica. Sólo un atleta entre los 8 mejores (Eusebio Cáceres). Ganar medallas en esas condiciones es muy complicado. Solo uno entre los 8 mejores del ránking y sólo tres entre los doce. Al final del campeonato tuvimos cinco finalistas, con Adel Mechaal, Alvaro Martín y Ana Peleteiro en puestos importantes. Luego, doce entre los 12 mejores, y muchos que mejoraron su marca. En Pekín 2015 ninguno, aquí doce, con tres récords de España".

"El rendimiento del equipo, en una gran parte, fue muy bueno, pero siempre que no tengamos medallas", reconoció, "es un mal resultado, porque los medios nos visualizan con eso. En descargo, nuestros seis mejores atletas en los Juegos de Río, no estaban en el Mundial por diversas circunstancias".

"Ruth había tenido muchos problemas físicos, Bruno un accidente, Orlando y Sergio llegaron tocados, Beatriz Pascual había sido mamá y Ángel David Rodríguez no estaba bien. Es muy raro que los buques insignia del año anterior llegaran todos en malas condiciones y eso marcó mucho el rendimiento del equipo".

La diferencia de resultados con respecto a Río 2016 no ha sido tan grande, matiza. "Tuvimos dos medallas, y con sinceridad, una de ellas llegó, no digo de regalo, pero el transfer de Orlando (Ortega) llegó un día antes. Podíamos haber tenido sólo una (Ruth). Nuestra realidad es esa, y cambiar esa realidad a corto plazo es imposible. A medio y largo plazo hay que aumentar el número de opciones, invertir más en la base, que los chavales pueda tener como primera opción el atletismo".

"El atletismo es el deporte más global, hoy más que nunca. Es el único en el que los países pobres están arriba en el medallero: Jamaica, Kenia, Etiopía, países que casi no aparecen en el mapa -Botsuana, Burundi, Tanzania etc- están en el medallero. Gran Bretaña, en su Mundial, llegó al último día con una sola medalla, la de Mo Farah, un atleta que se entrena y se promociona fuera, que no está bajo el amparo de la federación. Si nosotros llegamos con una medalla al último día del Mundial de Sevilla y yo soy el presidente, me estáis colgando con razón. Canadá, por ejemplo, sacó hace dos años 8 medallas, en Londres cero".

Para Chapado, "ese mismo equipo de Londres, estando en forma te saca doce medallas en un Europeo. Orlando es el atleta con más talento del equipo. Estando mal físicamente (tenía problemas en los isquios), ha sido séptimo en el Mundial. Con la marca que hizo en semifinales hubiera sido medallista. En cuanto esté bien, están Omar McLeod y él, no hay más. Es el valor más seguro, a día de hoy".

Con respecto al caso Ilias Fifa (que fue detenido por presunta relación con una red de tráfico de sustancias dopantes y está suspendido por la AEPSAD), Chapado asegura que conoce el procedimiento por la prensa y concede "máximo respeto al trabajo policial y judicial, respeto a la presunción de inocencia, a la espera de acontecimientos".

"Dicho esto, soy muy consciente de que el dopaje nos hace mucho daño en cuanto a la credibilidad, no sólo en la actividad de los atletas, que son los más afectados, sino también a nivel económico", confesó.

"Hemos tomado una medida muy valiente, única en el mundo, que es crear unos criterios de elegibilidad (para ser seleccionado), de tal manera que un atleta que esté en un proceso de investigación, aunque no esté sancionado, por temas de dopaje, no lo convocamos al equipo nacional, a fin de proteger la imagen del atletismo".

"En un caso como este", añadió, "estamos viendo la posibilidad de personarnos como parte en el caso o reclamar perjuicios. No podemos mirar para otro lado. A día de hoy tiene la ficha suspendida por la AEPSAD y la junta directiva que se reúne este viernes va a tratar el asunto y tiene la potestad de congelar la beca hasta que se resuelva el caso".

Como balance de su primer año, resalta que la Federación tiene tres patrocinadores más y que son muchas las ciudades candidatas a organizar campeonatos. "Tenemos el cupo de 2018 prácticamente lleno. Hemos visualizado el retorno que obtienen al organizar las competiciones y no porque lo diga yo, sino con resultados de auditorías sobre el impacto económico. No te vendo motos. Esto genera más confianza".

Se muestra optimista con respecto a 2018: "Tendremos un campeonato de Europa de los de verdad. Primero porque es en una ciudad emblemática como Berlín, y segundo porque es el programa completo, con marcha y maratón. Y el Mundial en pista cubierta es más favorable para nosotros que el de aire libre. Es una temporada ilusionante".

"¿Una nota para mí? Cuando uno termina un año, mira para atrás y ve todo el esfuerzo que ha hecho, es para estar satisfecho. He estado en dos candidaturas olímpicas y hemos perdido las dos, pero la sensación que tuve fue que había hecho todo lo que estaba en mi mano. Yo no puedo fallar a la gente del atletismo, porque es mi gente. Y la forma de no fallar, es el trabajo pleno. Aunque en algunas cosas vamos lentos, hay mucha gente que empieza a ver que pasan cosas en el atletismo español que antes no pasaban", concluyó.