Diario Vasco

Lima, 13 oct (EFE).- La líder del opositor partido fujimorista Fuerza Popular, Keiko Fujimori, negó hoy ante la comisión parlamentaria que investiga el caso Lava Jato en Perú haber recibido dinero de la constructora brasileña Odebrecht para financiar sus campañas electorales.

Fujimori fue citada por la comisión que investiga los sobornos y pagos ilícitos de empresas brasileñas a funcionarios peruanos por una anotación hallada en el teléfono móvil del empresario Marcelo Odebrecht que decía "Aumentar Keiko a 500 e eu fazer visita" (Aumentar Keiko a 500 y yo voy a hacer visita).

La hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori reiteró que ni ella ni Fuerza Popular recibieron donación alguna de Odebrecht ni de otras empresas brasileñas, como las constructoras OAS, Camargo Correa y Queiroz Galvão.

Repitió que nunca se reunió con Marcelo Odebrecht ni con el exdirector de la constructora Odebrecht en Perú, Jorge Barata, y afirmó que el actual presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski sí los conoce.

Admitió haber coincidido con Barata en una ocasión, con motivo de una presentación de su plan de gobierno para la campaña presidencial de 2011 ante un grupo de unos ochenta empresarios brasileños que tenían interés en invertir en Perú, pero nunca volvió a tener contacto con él o con algún emisario suyo.

Fujimori consideró que la intención de Odebrecht fue apoyar "decididamente" al expresidente Ollanta Humala, del que aseguró que recibió "mucho más apoyo en comparación al resto de partidos políticos, y probablemente hay otras empresas y países que contribuyeron en su campaña".

Humala y su esposa, Nadine Heredia, están en prisión desde mediados de julio mientras la Fiscalía los investiga por un presunto delito de lavado de activos en las donaciones para financiar sus campañas presidenciales de 2006 y 2011, entre ellas un supuesto aporte de tres millones de dólares de Odebrecht.

La Fiscalía también tiene abiertos tres expedientes a Keiko Fujimori, igualmente por presuntos delitos de lavado de activos en los aportes para sus campañas electorales, y en dos de ellos está procesada bajo la ley de crimen organizado.

En Perú, el caso Odebrecht se centra en trazar el rastro de los 29 millones de dólares que la compañía brasileña admitió a la Justicia estadounidense haber pagado en sobornos a funcionarios peruanos a cambio de adjudicarse millonarias obras entre 2005 y 2014.

Ese período abarca los mandatos presidenciales de Alejandro Toledo (2001-2006), quien tiene una orden de captura por haber recibido un presunto soborno de 20 millones de dólares; Alan García (2006-2011), incluido en investigaciones por dádivas para el Metro de Lima; y Ollanta Humala (2011-2016), encarcelado por la presunta financiación irregular de su partido.