Diario Vasco

Quito, 13 oct (EFE).- Tres jueces de la Corte Nacional de Justicia de Ecuador ratificó hoy la prisión preventiva para el vicepresidente del país, Jorge Glas, sospechoso de estar implicado en la trama de corrupción de la empresa brasileña Odebrecht.

Los jueces adoptaron su decisión en una audiencia celebrada hoy en Quito después de que el abogado de Glas, Eduardo Franco Loor, solicitara una revisión de la medida cautelar por la que lleva en prisión desde el 2 de octubre.

La prisión preventiva actualizaba la prohibición de salir del país que desde agosto pesaba sobre Glas, cuando la Fiscalía estimó que había peligro de fuga tras conocerse nuevas evidencias llegadas de otros países.

Los jueces rechazaron el recurso de apelación y se ratificaron en su decisión, descartando los argumentos de la defensa de que la prisión preventiva fue dictada un día después de que se cerrara la instrucción fiscal, para lo que debían esperar un plazo más amplio.

Los tres magistrados defendieron su decisión al considerar que había riesgo de fuga.

El pasado martes Glas había desistido de pedir que se revisara la orden de prisión preventiva y su letrado aseguró que esperaban que en una vista de preparación del juicio prevista para el día 18 fuera absuelto completamente.

Sobre el vicepresidente, que hace más de una semana fue sustituido en sus funciones por la ministra de Vivienda, María Alejandra Vicuña, por un tiempo máximo de tres meses, por orden del mandatario, Lenín Moreno, pesaba una prohibición de salida del país desde agosto, cuando la Fiscalía anunció sus sospechas sobre el delito de asociación ilícita.

El caso se remonta al periodo en el que Glas era responsable de los sectores estratégicos de Ecuador, entre 2010 y 2012, durante el Gobierno de Rafael Correa (2007-2017).

El fiscal general de Ecuador, Carlos Baca, hizo la petición de prisión preventiva después de recibir nueva información del caso llegada de Estados Unidos.

El vicepresidente en prisión ha asegurado que está sobrellevando un proceso "politizado" y que sufre un "linchamiento mediático", y ha alegado su inocencia en numerosas comparecencias ante los medios.

Glas fue elegido en las elecciones de abril como número dos de Moreno y no cumplía funciones desde agosto, cuando el presidente se las retiró por discrepancias políticas y una severa crítica que le hizo en los medios de comunicación.