Diario Vasco

(Actualiza con declaraciones del secretario general de la OEA, Luis Almagro)

Washington, 13 oct (EFE).- El Tribunal Supremo nombrado por el Parlamento venezolano, de mayoría opositora, inició hoy su ceremonia de "instalación" en la sede de la Organización de los Estados Americanos (OEA), un acto "insólito" que da comienzo a su "año judicial" y que rechazan muchos embajadores.

Aunque la OEA no envió ninguna convocatoria para el evento, su secretario general, Luis Almagro, asistió hoy al acto de "instalación del Supremo" venezolano pese al malestar que ha causado esta iniciativa sin precedentes entre los Estados miembros, incluso entre los críticos con el presidente Nicolás Maduro.

"Los magistrados (del Supremo opositor) tienen la fundamental tarea de dar sentido a la Justicia nuevamente en el país, una Justicia que ha sido esquiva para los venezolanos, inexistente para los venezolanos, definitivamente atropellada por los abusos y arbitrariedades del régimen", dijo hoy Almagro.

"El TSJ (oficial) es hijo de la Asamblea Nacional Constituyente y definitivamente está deslegitimado por sus acciones contra la democracia, sus abusos y arbitrariedad contra el Estado de derecho y los derechos humanos", agregó.

Almagro no precisó de qué forma va a trabajar el Supremo opositor, si celebrará sesiones en las instalaciones de la OEA, como algunos de ellos han venido diciendo a la prensa en los últimos días.

Solo dijo que "el comienzo de sus trabajos abre un camino a la institucionalidad venezolana", sin especificar dónde y cómo efectuará esa labor.

El Parlamento venezolano designó en julio a 33 magistrados para el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), con la idea de que reemplacen a igual número de jueces en ejercicio de esa instancia, al considerar que están al servicio del Gobierno y que fueron nombrados con graves irregularidades.

El evento comenzó con el himno nacional de Venezuela y el grito más oído entre los asistentes, algunos con banderas de Venezuela, ha sido: "¡Justicia!".

Los jueces nombrados por la oposición llevan más de dos meses perseguidos por la Justicia, refugiándose en embajadas en Caracas, exiliándose en otros países y uno de ellos en prisión domiciliaria en Venezuela.

"Como un mecanismo de presión internacional contra la dictadura instaurada en Venezuela, se decidió de manera inédita instalar un Tribunal Supremo de Justicia en el exilio", explican los magistrados en una nota que enviaron a la prensa.

Este acto "insólito" ha generado un gran malestar entre numerosos embajadores de la OEA, tanto de países aliados del Gobierno de Caracas como de otros muy críticos con Nicolás Maduro, según explicaron algunos de ellos a Efe.

Muchos no asistirán al evento, al que tampoco acudirá la representación venezolana en la OEA, según confirmaron fuentes de esa misión a Efe.

El Gobierno de Venezuela aún no se ha pronunciado al respecto a la espera de lo que ocurra este viernes, pero es de prever una condena rotunda a que la OEA preste sus instalaciones para la configuración de un Supremo no reconocido por el oficialismo y perseguido por la Justicia.