Diario Vasco

Sabadell , 13 oct .- El sueño del Astralpool Sabadell de volver a competir, trece años después, con los mejores equipos de Europa en la Liga de Campeones de waterpolo masculina pasa por Belgrado, donde mañana (20.30 horas) se enfrenta al Estrella Roja en la ida de la última eliminatoria de la fase previa.

Los sabadellenses afrontan el encuentro sabiendo que, salvo sorpresa, nada quedará decidido en la piscina serbia y que quedará la vuelta, que se jugará el próximo miércoles (19.30 horas) en Can Llonch.

"Vamos a Belgrado a ganar el partido pero conscientes de que tanto si ganamos como perdemos por una diferencia corta queda otro partido en nuestra piscina" ha declarado a EFE el técnico sabadellense, Salvador 'Chava' Gómez.

Si pasa esta eliminatoria, el Astralpool Sabadell jugará en el grupo B de la fase preliminar de la Liga de Campeones mientras que en el grupo A estará el Atlétic Barceloneta. En caso de no superar al Estrella Roja, los vallesanos jugarán los cuartos de final de la Eurocup.

El equipo catalán no podrá contar para esta eliminatoria con Víctor Cabanas ni David Carrasco, que se recupera de la operación a la que fue sometido en dos huesos de la cara fracturados tras recibir un puñetazo de un rival en un partido de la anterior fase de cualificación.

Tampoco llegan al partido de mañana en plenitud de condiciones físicas Gonzalo López Escribano y Javier Gorría, lo que hace que el partido resulte "más complicado" de lo previsto, según el técnico sabadellense, que reconoce que el Estrella Roja es "el mejor rival" que les podía tocar en esta eliminatoria.

La principal estrella del Estrella Roja es su entrenador, el seleccionador serbio Dejan Savic, que ha vuelto al club al que llevó a ganar la Liga de Campeones en 2013.

En el agua, los referentes del equipo son los internacionales Lazar Dobozanov, en la portería, y Ognjen Stojanovic, ambos llegados esta temporada del Partizan.

Sobre cómo debe desarrollarse el partido para obtener un buen resultado, el técnico sabadellense ha manifestado que "debemos imponer nuestras armas, es decir, un ritmo muy alto, jugar con mucha velocidad e intentar jugar a la contra para cansarlos mucho y contrarrestar así su calidad individual".

A pesar del tremendo ambiente con el que se encontrarán en Belgrado, Salvador Gómez se ha mostrado "encantado" de jugar en un país donde "el waterpolo se vive de otra manera", y espera que los árbitros "estén acostumbrados a pitar con la presión" que van a tener en la piscina serbia.