Diario Vasco

Alcorcón , 13 oct .- Nueve puntos en nueve jornadas, cuatro tantos a favor y catorce en contra. Esos son los números del Alcorcón de Julio Velázquez a falta de tres días para recibir al Lugo, quinto clasificado y ante el que todo lo que no sea ganar dejaría muy tocado a equipo y entrenador.

El Alcorcón se encuentra en un momento delicado, después de encadenar cinco partidos sin ganar, los últimos cuatro con derrota, en los que además ha encajado catorce goles.

Esta mala racha ha encendido todas las alarmas en el conjunto alfarero, que se encuentra en una caída libre de la que espera y necesita salir el próximo partido frente al Lugo, en Santo Domingo.

Ese encuentro se antoja vital para frenar la mala racha, pero también para el futuro de Julio Velázquez, al que un mal resultado le dejaría muy tocado y a su equipo en zona de descenso.

Para cambiar la dinámica, el Alcorcón tendrá que empezar por marcar algún gol, un aspecto que está lastrando mucho el rendimiento del equipo. Solo cuatro tantos en nueve partidos son un bagaje muy escaso que lo sitúa como el segundo peor conjunto de la categoría en ese apartado, solo por detrás del Sevilla Atlético, que lleva tres y es colista.

Con esos cuatro goles -solo un gol en cinco desplazamientos-, el Alcorcón ha logrado sumar nueve puntos en nueve jornadas. Hace un año, con ocho puntos, pero en ocho jornadas, Cosmin Contra fue destituido.

Los números del técnico rumano, pese a que no eran buenos, sí fueron mejores que los de Velázquez, puesto que este Alcorcón lleva encajados catorce tantos por nueve de hace un año con un partido menos.

Además, el equipo alfarero seguía vivo en la Copa del Rey a estas alturas de temporada en 2016, algo que este curso no ha conseguido después de caer a las primeras de cambio contra la Cultural Leonesa, que ganó 2-4 en Santo Domingo.

Si a esos goles de la Copa del Rey se suman los de la Liga, el Alcorcón lleva encajados veinte tantos en diez partidos oficiales, lo que supone una media de dos por encuentro.

Ese fragilidad defensiva contrasta con la importancia y confianza que el técnico alfarero tiene en su zaga. Su habitual esquema táctico, con defensa de cinco, dio resultado en los primeros partidos, pero en los últimos parece que los equipos le han tomado la medida y con tanta gente atrás está mermada su capacidad de respuesta ofensiva.

Santo Domingo, antaño un fortín dónde se cimentaban los éxitos del equipo, este curso no está siendo el baluarte del conjunto alfarero, que ha dejado escapar diez de los quince puntos en juego.

Los nueve puntos del actual Alcorcón igualan a los números de la pasada temporada, en lo que supone el peor registro del club en Segunda en las ocho temporadas en la división de plata. En el lado opuesto, los 16 sumados en nueve jornadas en la campaña 2012/2013 con José Bordalás en el banquillo.