Diario Vasco

Londres, 12 oct (EFE).- Los servicios sociales de Inglaterra y Gales acogen una media de 90 niños cada día, según ha revelado la "Local Government Association" (LGA), que representa a 370 ayuntamientos.

Con motivo de la conferencia nacional de servicios para niños y adultos, que se celebra del 11 al 13 de octubre, la LGA ha revelado que 32.810 menores han sido acogidos por los servicios sociales este año, lo que eleva la cifra total de niños bajo custodia gubernamental hasta el récord de 72.670, un 3 % más que en 2016.

El director de la LGA, Richard Wats, explicó que se trata del incremento más grande en los últimos siete años, por lo que hace una "llamada urgente" a aumentar la financiación para poder ayudar a estos niños y a sus familias.

"Los servicios sociales para menores están en un punto crítico", denunció Wats, en referencia al aumento de la demanda de ayudas junto a la falta de financiación del sector.

Además, según recoge la BBC, los trabajadores sociales que se ocupan de estos casos afirman que se ven obligados a trabajar en los procedimientos judiciales hasta altas horas de la noche e incluso los fines de semana.

Esto les lleva a destinar la mayor parte del tiempo a solucionar los peores casos que se les presentan, algo que les provoca mucho estrés porque piensan que se les está escapando alguna cosa.

Para hacer frente a esta situación, Wats también pidió al ministro de Hacienda, Philip Hammond, que use su Declaración de Otoño -en la que se comunican las previsiones de gasto- para cubrir el "agujero" de financiación de 2.000 millones de libras (2.224 millones de euros) que hacen frente los servicios sociales hasta 2020.

"Esta es la única vía para asegurar que los niños y las familias puedan recibir las ayudas cuando las necesiten, y así evitar que los niños vayan a asuntos sociales", remarca la LGA en un comunicado en su página web.

Además, exige al Gobierno británico que invierta en mejorar los servicios sociales para niños con el traspaso a los ayuntamientos de una porción del presupuesto del Departamento de Educación, dotado de 300 millones de libras (334,9 millones de euros).

Una medida que, defienden, permitiría diversificar un programa mejorado de ayuda a los menores, ofreciendo desde chequeos de salud a sesiones de formación, hasta soporte para aquellos ayuntamientos que requieran de mejoras.