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Bagdad, 12 oct (EFE).- El primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, negó hoy que tuviera intenciones de hacer uso de la fuerza militar contra el Kurdistán, después de que autoridades de esa región denunciaran que Bagdad preparaba un ataque en respuesta al referéndum de independencia del pasado 25 de septiembre.

"No vamos a usar nuestro Ejército contra nuestro pueblo y no lanzaremos una guerra contra los ciudadanos kurdos. Nuestro deber es mantener la unidad del país y aplicar la Constitución y proteger a los ciudadanos y las riquezas nacionales", dijo Al Abadi en un discurso en una reunión del Consejo de Ministros.

Al Abadi subrayó además que su Gobierno no va a permitir "el regreso del discurso sectario y divisionista" que se plasmó en una grave ola de violencia entre suníes y chiíes que dejó tras de sí miles de muertos entre 2006 y 2008.

Las fuerzas kurdas, los peshmergas, bloquearon hoy dos carreteras que comunican su región con la ciudad de Mosul, la mayor del norte de Irak, para prevenirse de ese posible ataque contra zonas en disputa, del que alertó ayer el Consejo de Seguridad kurdo.

Según ese organismo, las fuerzas iraquíes preparan una ofensiva contra la provincia petrolera de Kirkuk y comarcas al norte de Mosul que administrativamente dependen de Bagdad, pero están bajo el control efectivo de las tropas kurdas.

En plena escalada de tensión, los peshmergas acusaron hoy al Ejército iraquí de haber derribado un dron kurdo a 25 kilómetros al sur de Mosul, pero Bagdad aún no se ha pronunciado sobre ese supuesto ataque.

Las relaciones entre Bagdad y Erbil se han tensado tras el referéndum de independencia, en el que la mayoría de los votantes respaldó la secesión del Kurdistán, región que goza de autonomía desde la década de 1990.

El Gobierno kurdo asegura que no pretende declarar la independencia antes de mantener negociaciones con Bagdad.