Diario Vasco

Buenos Aires, 12 oct (EFECOM).- La agencia de medición de riesgo Moody's resaltó hoy mejoras en la economía argentina, a pesar de haberle otorgado una calificación B3 (baja), ya que considera que el país crecerá por segundo año consecutivo, con una subida proyectada del 3,5 % para 2018.

Expertos de Moody's reunidos en Buenos Aires para la XIV conferencia anual de la calificadora afirmaron que la tendencia del país es positiva, a pesar de urgir a Argentina a detener el ascenso del déficit fiscal previsto para 2018 (del 5,5 %).

En esa línea, los expertos catalogaron a Argentina como un país "incomparable con los más fuertes de Latinoamérica como Brasil, Chile y Colombia" por su baja calificación (B3).

Esto sitúa a Argentina en el puesto 16 de 21 países americanos que lo hace comparable con economías como las de Honduras y Nicaragua, según afirmó a Efe el analista sénior de Moody's para Argentina, Gabriel Torres.

Argentina alcanzó un "buen grado de estabilidad macroeconómica", afirmó Torres, quien indicó que para mejorar su calificación deberá sostener su crecimiento, bajar la inflación y reducir el déficit.

En relación al primer, el crecimiento es un indicador positivo para Argentina ya que tendrá números ascendentes durante dos años consecutivos, en 2017 del 3 % y el proyectado para 2018 de 3,5 %.

En cuanto a la inflación, Torres puntualizó que "ningún país puede ser creíble si este indicador es de dos dígitos".

En este sentido, el secretario de Coordinación Interministerial de Argentina, Mario Quintana, mostró en la conferencia una progresiva reducción de la inflación afirmando que la de 2017 será del 21 % y que el objetivo del Gobierno es "bajarla a un dígito en 2019".

El tercer punto identificado por Torres, el del déficit, es el más preocupante para Argentina que si bien registra crecimiento económico también aumenta su déficit "que hoy no es un problema pero si en 2018 la tendencia continúa así entonces ya sería cosa seria".

De esta manera, Torres habló del déficit fiscal, que a finales de 2017 será del 5 % y el proyectado para 2018 del 5,5 %, y dijo que esto se explica por la "falta de ingresos que tiene Argentina a pesar de que bajaron sus gastos".