Diario Vasco

Estrasburgo , 12 oct .- La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) se mostró hoy dividida sobre si se necesita una mediación internacional ante el desafío secesionista catalán.

La organización paneuropea celebró hoy un debate titulado "La necesidad de una solución política a la crisis de Cataluña", en el que durante 90 minutos hablaron 23 parlamentarios de doce de sus 47 Estados miembros, entre ellos, hablaron nueve políticos españoles.

Los cuatro parlamentarios del PP, PSOE y Ciudadanos destacaron e la "ilegalidad" del referéndum planteado por la Generalitat de Cataluña el pasado primero de octubre, y que con anterioridad había sido suspendido por el Tribunal Constitucional.

El jefe de la delegación española, Pedro Agramunt (PP), equiparó "el nacionalismo al supremacismo, al racismo y a la xenofobia" y subrayó que "con la unidad de España no se negocia", mientras que su compañero José Ramón García Hernández, criticó a los diputados "aprendices de brujo" que "cuestionan al Tribunal Constitucional" o que "piden un referéndum".

Por su parte la diputada socialista Soraya Rodríguez señaló que ya se va a dialogar en el Parlamento y agregó que "si la Policía no cumplió con su responsabilidad" eso es "asunto de los tribunales", al tiempo que consideró que "un gobierno se ha saltado la legalidad y ha vulnerado la Constitución".

Con las banderas española, catalana y europea, la representante de Ciudadanos Melisa Rodríguez, habló de "golpe a la democracia y al Estatuto" de Autonomía catalán, y se mostró "muy orgullosa" de su país y del apoyo catalán a la Constitución en 1978.

Los parlamentarios de Serbia, Azerbaiyán y Turquía, dijeron por su parte que se trata de un "asunto interno" de España, apoyaron la integridad territorial de cualquier país europeo y consideraron que "los mediadores internacionales no serían de gran ayuda".

Por su parte, el introductor del debate, el alemán Andrej Hunko (Izquierda Unitaria), dijo haber sido "observador internacional" en el referéndum ilegal del 1-O y pidió "una condena oficial" por la actuación policial, a la vez que dijo que la solución es el diálogo y pidió la mediación del Consejo de Europa.

Por su lado, los diputados catalán Jordi Xuclà (PdCat, centroderecha independentista) y vasco Jokin Bildarratz (PNV, nacionalistas) opinaron que "han faltado soluciones políticas por parte del Gobierno" y se preguntaron "por qué en 1978 se votó por la Constitución y hoy más de dos millones por la independencia".

Mientras, el diputado de Podemos (izquierda), Pablo Bustunduy, apostó por la mediación internacional, aunque se mostró en contra de la independencia, orgulloso de ser "un patriota" que apuesta por hablar.

El diputado de la Liga Norte italiana Sergio Divina, criticó al Gobierno español por "falta de madurez política" a su juicio, mientras que el socialista suizo Manuel Tornare opinó que "Madrid ha mantenido un enfoque religioso, casi teológico de la Constitución" y su compatriota, la popular suiza Elisabeth Schneider-Schneiter estimó que "el modelo federal de su país puede ser útil para Cataluña".