Diario Vasco

Budapest, 12 oct (EFE).- El Gobierno de Hungría mantuvo hoy su postura de que la ley de enseñanza ucraniana aprobada recientemente limita los derechos de las minorías étnicas, pese a las negociaciones diplomáticas encaminadas a acercar las posturas.

Así lo anunció ante la prensa el ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, después de entrevistarse con su homólogo ucraniano, Pavló Klimkin.

"El lunes propondremos en la Comisión de Asociación de Ucrania a la Unión Europea que determine si la ley es contraria o no a los valores europeos" reiteró Szijjártó, y agregó que desde que el país vecino se independizó "nunca fueron tan malas las relaciones bilaterales".

Se trata de una legislación que, aprobada el 5 de septiembre pasado, ya ha generado el rechazo de Hungría y de otros países de la región, como Rusia y Rumanía, porque, entre otros aspectos, establece la obligatoriedad de usar el ucraniano como idioma vehicular en todas las escuelas públicas del país a partir de quinto de primaria.

"Podremos decir que la situación se ha solucionado cuando así lo aseguren las organizaciones húngaras de Ucrania. Pero estamos lejos de eso", afirmó el jefe de la diplomacia húngara.

En Ucrania vive una minoría húngara de más de 150.000 personas, que cuenta con 71 escuelas.

Por su parte, el ministro ucraniano explicó que la postura de su país es que "todos los ciudadanos deberían hablar, además de su idioma, también el ucraniano, ya que sin ello no tendrán oportunidades" en el país.

"La nueva legislación asegura una enseñanza más moderna", recalcó Klimkin y explicó que esta podría ser considerada "como un marco" y adelantó que en una nueva legislación sobre la enseñanza secundaria se concretarán más detalles.

El ministro ucraniano añadió que su país "no quiere quitarle a nadie la enseñanza húngara".

Respecto a que Rusia también ha criticado la ley, Klimkin dijo que "Moscú siempre manipuló al hablar sobre este tema. Provocan", afirmó.

"Estamos abiertos al diálogo", recalcó el diplomático ucraniano y aseguró que su país cumplirá con lo determinado en los tratados de asociación con la UE.