Diario Vasco

San José, 12 oct (EFE).- La Conferencia Internacional de Turismo Sostenible Planeta-Personas-Paz (P3), cerró hoy sus puertas en San José con un mensaje de confianza y responsabilidad a la hora de combinar con éxito el desarrollo económico del sector turístico con la protección del medioambiente.

Muy centrados en los problemas de sostenibilidad y de desarrollo de las comunidades locales, expertos en turismo han debatido durante tres días sobre los retos y dificultades que enfrenta el sector, especialmente en destinos sensibles como Patagonia, las islas de los Uros, Suráfrica, Islandia o Galápagos, entre otros.

El costarricense Glen Jampol, uno de los responsables de la Global Ecotourism Network (GEN), se ha felicitado por la evolución del ecoturismo "desde la imagen errónea de hace unos años, que lo asociaba con incomodidad, riesgo, actividades comunales al estilo hippy y hasta con el consumo de drogas" hasta una definición más actual.

Este concepto actual plantea un "viaje responsable en áreas naturales que conserva el medioambiente, sostiene el bienestar de la gente local e implica interpretación y educación."

El ecoturismo, ha explicado, tiene tres ventajas principales: ayuda a proteger eficazmente el entorno natural, beneficia no sólo a la industria sino también a las comunidades visitadas -especialmente a los pueblos indígenas- y educa al turista, además de hacerle disfrutar de su viaje.

Entre las aportaciones de la jornada de cierre figuró la de la española Maribel Rodríguez, directora regional del "World Travel & Tourism Council" (WTTC) para el sur de Europa e Iberoamérica, quien calificó la actividad turística como "una fuerza del bien para el planeta".

Según dijo, el turismo "nos hace mejoras personas" y ayuda al progreso social, hasta el punto de que "en muchos países constituye el único pasaporte para salir de la pobreza".

El cambio climático estuvo muy presentes en esta conferencia, ya que Costa Rica lucha para recuperarse de los efectos del paso del huracán Nate.

La representante del Ministerio de Medioambiente Agripina Jenkins insistió en la necesidad de prepararse mejor en este sentido tras recordar que, en 2016, el huracán Otto causó pérdidas por valor de 183 millones de dólares -un 0,35 % del producto interior bruto (PIB) de Costa Rica- y "Nate ha sido aún peor".

Una de las ponencias más celebradas fue la de la mexicana Martha 'Pati' Ruiz Corzo, fundadora del Grupo Ecológico de Sierra Gorda, quien recibió la mayor ovación del congreso tras explicar los problemas a los que se enfrenta diariamente en su intento por proteger la biodiversidad local.

Incluso se atrevió con una canción 'a capella' en homenaje a los "hermanos animales y la madre Tierra", dijo.