Diario Vasco

Berlín, 12 oct (EFE).- El Ministerio alemán de Interior informó hoy de que se prolongan por seis meses los controles en la frontera con Austria y en los aeropuertos para los vuelos procedentes de Grecia ante el riesgo terrorista y la persistencia de flujos ilegales de inmigrantes en el espacio Schengen,

El Gobierno alemán, que estableció esas medidas extraordinarias en septiembre de 2015, en el punto álgido de la crisis de los refugiados, considera que regresar a un espacio Schengen sin controles en las fronteras interiores sólo será posible cuando estén aseguradas las fronteras exteriores de la Unión Europea (UE).

En un comunicado, el ministro de Interior, Thomas de Maizière, advirtió de que queda todavía "un largo camino" por delante y explicó que tomó la decisión "por responsabilidad nacional".

El Consejo de la UE había dado luz verde para que los actuales controles se prolongaran hasta el 11 de noviembre, después de que la Comisión Europea considerara que las principales razones para extender la medida ya no existían.

Pero el Ministerio del Interior alemán recalcó que la frontera germano-austriaca sigue siendo un punto central para la inmigración ilegal hacia el país e indicó que están aumentando las llegadas irregulares vía aérea desde Grecia.

Tras recordar los atentados terroristas registrados en Alemania y en otros países europeos, De Maizière estimó que la situación de seguridad todavía es "tensa" y denunció la persistencia de "déficits" en el control de las fronteras exteriores.

"Es tarea del ministro de Interior reaccionar ante esta situación migratoria y de seguridad", añadió antes de señalar que la medida se ha adoptado en coordinación con los gobiernos de los países socios afectados y en aplicación de la soberanía nacional.

El Ministerio se reservó el derecho a aplicar más controles en otras fronteras en el futuro y ratificó que ha habido estrechos contactos con los departamentos de Interior de Austria, Dinamarca, Suecia y Noruega.

Ayer se informó de la decisión a la Comisión Europea, al Consejo, al presidente del Parlamento Europeo y a los ministerios de Interior de los países miembros de Schengen.