Diario Vasco

San Juan, 12 oct (EFE).- La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulin Cruz, contestó hoy las palabras del presidente de EEUU, Donald Trump, en el sentido de que la ayuda a Puerto Rico por el paso del huracán María no será eterna y le acusó de ser "incapaz de cumplir el imperativo moral de ayudar a la isla".

"No es que usted no lo entienda, es que es incapaz de cumplir el imperativo moral de ayudar a la población de Puerto Rico. ¿Le debería dar vergüenza!", le escribió Cruz en su cuenta de Twitter.

Además, publicó un segundo tuit en el que le indica a Trump que sus comentarios son "impropios de un Comandante en Jefe, parecen más de un 'Odiador en Jefe'".

Trump advirtió hoy de que el apoyo del Gobierno federal a Puerto Rico para afrontar la reconstrucción tras el paso de dos huracanes no puede ser eterno, al insistir en que la infraestructura y red eléctrica de la isla ya eran un "desastre" antes de la catástrofe.

"No podemos mantener para siempre a la FEMA (la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias), a los militares y al personal de emergencia, que han sido extraordinarios (bajo las circunstancias más difíciles) en P.Rico", escribió Trump en su cuenta de Twitter.

La FEMA coordina las labores de ayuda de agencias federales de EEUU en Puerto Rico, donde hay más de 10.000 miembros de diferentes departamentos del país norteamericano cooperando sobre el terreno.

A juicio de Trump, el Congreso estadounidense es el que debe decidir ahora "cuánto gastar" para ayudar a la reconstrucción de Puerto Rico.

Cruz y Trump han mantenido enfrentamientos en Twitter anteriormente.

Por ejemplo, el mes pasado Trump acusó a Cruz de llevar a cabo un "liderazgo pobre" e indicó que la gente en Puerto Rico "quiere que todo se le haga", mientras que Cruz le contestó que la situación actual era el momento "de sacar nuestros verdaderos colores".

La isla, que es un Estado Libre Asociado de EEUU cuyos ciudadanos tienen pasaporte de Estados Unidos, ha quedado devastada tras el paso de los huracanes Irma y María, que han causado daños que pueden superar los 80.000 millones de dólares, según primeras estimaciones.

La falta de suministros, agua y comida sigue siendo un grave problema en muchos municipios y la mayor parte de la isla sigue sin electricidad.