Diario Vasco

Madrid, 17 sep (EFE).- La Audiencia Provincial de Madrid juzga la próxima semana a once jóvenes acusados de pertenecer a la banda latina de Los Trinitarios, la mayoría dominicanos, por dos incidentes diferentes protagonizados en Madrid en 2015 y 2016, y por los que la fiscalía pide entre 3 y 7 años de prisión.

Están acusados de delitos de lesiones en riña tumultuaria, tenencia ilícita de armas, robo con violencia y pertenencia a organización criminal, según informó la Fiscalía.

En el caso de los líderes de cada uno de los grupos, Stalin E.M.S. y Darlyn A.F., que se enfrentan a una petición de siete años de cárcel cada uno, el fiscal solicita que se sustituya la pena de prisión por la expulsión del territorio nacional y prohibición de entrar en España durante diez años cuando accedan al tercer grado o hayan cumplido las tres cuartas partes de la condena impuesta.

Ocho de estos presuntos Trinitarios serán juzgados mañana lunes en la Audiencia Provincial de Madrid por unos incidentes ocurridos el 15 de mayo de 2015 en un vagón del Metro madrileño por el que también será juzgado un noveno implicado que no pertenecía a la banda.

La fiscalía sostiene que tras quedar los acusados con unas cincuenta personas acudieron a la estación de Metro de Usera, donde unos quince miembros de la banda accedieron de forma coordinada al interior de la estación portando alguno de ellos cuchillos, machetes, cinturones y correas, con los que intimidaron a los viajeros del convoy.

Añade que uno de los pasajeros fue objeto de un ataque con arma blanca mientras que otros fueron golpeados "indiscriminadamente" con cinturones y correas.

El único acusado en este juicio al que no se le acusa pertenencia a la organización fue quien golpeó con un cuchillo de monte a algunos de los viajeros y quien asestó seis machetazos a otro, por lo que el fiscal pide para él seis años de prisión por lesiones con instrumento peligroso, lesiones en riña tumultuaria y tenencia ilícita de armas.

La Audiencia de Madrid también ha señalado para el martes el juicio de los otros tres acusados que junto a otro grupo formado por entre siete y diez personas, algunos de ellos menores de edad, abordaron con un machete y con lo que aparentaba ser una pistola de color negro a una persona en el madrileño paseo de Recoletos el 29 de mayo de 2016.

El fiscal relata que "valiéndose de su superioridad numérica" le obligaron a entregarles todo lo que portaba de valor, en concreto quinientos euros y un teléfono móvil.