Diario Vasco

Madrid, 16 sep (EFE).- El Barcelona aumenta la presión sobre el Real Madrid, al que aventaja en siete puntos en cuatro jornadas, gracias a su pleno de triunfos con remontada en Getafe por el tanto reivindicativo de Paulinho, en un sábado que jamás olvidará la afición del Atlético de Madrid, que inauguró el Wanda Metropolitano con una gran fiesta, a la que Antoine Griezmann puso el broche.

Después de 51 años en el Vicente Calderón llegó un día histórico para el Atlético de Madrid con el estreno de su nuevo estadio, un imponente Wanda Metropolitano, que fue una fiesta rojiblanca retransmitida en 182 países. El primer triunfo fue para el equipo de Diego Simeone, 1-0 ante un Málaga que aguantó una hora y que pudo adelantarse en el marcador.

Los dos grandes referentes atléticos dieron los primeros tres puntos en su nueva casa al Atlético de Madrid. Jan Oblak decisivo en un mano a mano con Borja Bastón en el primer acto. Un atlético de corazón, pero con la camiseta del Málaga, tuvo en sus botas el primer tanto en el Wanda. Un contragolpe veloz tras córner en contra, le permitió presentarse solo ante el esloveno pero no le superó con su disparo. A un minuto del final otra manopla del portero atlético evitaba el empate ante Rolan.

El Málaga, colista, dejó buena imagen pese a su angustia. Cuatro derrotas en cuatro jornadas no afectaron y solo cedió al gol de Griezmann que premiaba la reacción atlética en la segunda mitad gracias a la entrada en el partido de Yannick Carrasco. La cara atlética se modificó y pudo celebrar en un día para la historia.

Respondió al ritmo que marca el Barcelona que pasa a ser líder en solitario a la espera de lo que haga la Real Sociedad en Anoeta ante un Real Madrid con bajas importantes. Firma el pleno el equipo de Ernesto Valverde, que supo reaccionar tras una siesta en Getafe.

En su primera titularidad liguera caía lesionado Ousmane Dembélé. Lesión musculares en los isquiotibiales de la pierna izquierda que muestran la presión que siente desde que aterrizó por 150 millones en el Barcelona. Aún acoplándose, lejos de su verdadera identidad sobre el terreno de juego.

Sin Dembélé ni Andrés Iniesta, cambiado en el descanso, llegó la reacción del Barcelona a un golazo estratosférico del japonés Gaku Shibasaki. No pudo ser más bonito su estreno goleador en el fútbol español con un zurdazo potentísimo a la escuadra. Guaita frenaba a Messi volando a la escuadra a una falta pero nada podía hacer en el segundo acto.

El tremendo esfuerzo local se quedó sin premio ante la reivindicación de dos jugadores que levantaban dudas. Denis Suárez colocó en la escuadra un derechazo y a seis minutos del final era Paulinho el que tapaba bocas. Tras perder a Neymar fue el primer fichaje en llegar, procedente del fútbol chino. No ilusionó a un barcelonismo que celebró con su gol la remontada para seguir firmes. Llegando con potencia desde segunda línea dio el triunfo con su disparo cruzado y Ter Stegen lo certificó con un paradón final.

El sábado resucitó un derbi valenciano que acabó en empate entre Levante y Valencia (1-1). Un duelo de alta intensidad repleto de igualdad en el que primero golpeó el equipo ché con tanto de cabeza de Rodrigo, al que respondió una de las revelaciones de LaLiga, el macedonio Bardhi que con calidad, mató un balón con el pecho y colocó el disparo ajustado al poste para frenar a los de Marcelino.

Queda tocado en la vuelta a la que fue su casa Pepe Mel. El Dépor dejó mala imagen en el Benito Villamarín, donde un doblete de Joaquín Sánchez dio la segunda victoria del curso al Real Betis (2-1). Ningún triunfo y tres derrotas del equipo gallego encienden las luces de alarma en A Coruña.