Diario Vasco

Madrid, 16 sep (EFE).- Los Mundiales pueden ser una oportunidad para que el fútbol femenino sea visto como una "inversión" y no como un "gasto", opinó esta semana la directora de fútbol femenino de la FIFA, la neozelandesa Sarai Bareman, que apostó por incluir a las jugadoras en el sistema de control de transferencias TMS.

Bareman intervino este martes en la apertura y el cierre del foro 'Women's Football Summit', la primera edición monográfica sobre fútbol femenino organizada por los promotores del encuentro de industria futbolística 'World Football Summit'.

La ejecutiva de la FIFA, exinternacional con la selección de Samoa y encargada de su federación antes de formar parte del gran estamento mundial del balompié, examinó en su intervención final que los recursos son "un gran problema" para el fútbol femenino en el mundo y propuso que la comercialización de los derechos televisivos podría ayudar a mejorar la financiación del deporte.

"No es un secreto que en FIFA tenemos un problema, el Mundial femenino está empaquetado en los derechos televisivos con el masculino, los torneos de jóvenes, todo junto. Y es vendido a los medios con derechos y toda la retransmisión se vende en un gran paquete", explicó Bareman.

"Debido a esto el Mundial femenino y los torneos de mujeres no son reconocidos como una oportunidad de generar recursos, sino que solo son vistos como costes. Todo lo que se invierte en el Mundial femenino y en otros torneos es solo un coste. Creando un programa comercial distinto para el fútbol femenino podríamos apartarnos de esto", añadió la ejecutiva oceánica de la FIFA.

Aunque los contratos actuales de la federación internacional con los operadores televisivos concluyen en 2022, Bareman recomendó a las federaciones que trabajen con sus socios comerciales para que la activación de los patrocinios se acerque más a lo que mueve el fútbol masculino.

"Si vas al Mundial masculino es un espectáculo desde que llegas, los estadios, las 'fan zones', la publicidad, los anuncios, todo es fútbol. Y si lo comparas con el Mundial femenino, exigimos muy poco en cuanto a activación a nuestros socios. Tenemos que centrarnos en entusiasmar a los socios actuales", reclamó.

El departamento de fútbol femenino de la FIFA tiene como objetivo llegar a los 60 millones de jugadoras en todo el mundo en 2026 (el doble del número actual, unas 30 millones de futbolistas en el planeta) y mejorar en el Mundial 2019 de Francia los 1,5 millones de espectadores de Canadá 2015.

La encargada de fútbol femenino de la FIFA apostó también por incluir próximamente los traspasos de jugadoras en el sistema electrónico de control de transferencias de futbolistas TMS, que regula los fichajes y sus importes, con el objetivo de "proteger a las jugadoras, los clubes y el juego".

"Estoy encantada de decir que en el Consejo de la FIFA del próximo mes, uno de los puntos en la agenda que para muchos no será muy importante pero para el fútbol femenino será un gran momento, FIFA reconocerá en las regulaciones a las mujeres jugadoras profesionales en el sistema de transferencias para que forme parte del marco regulatorio del fútbol femenino", anunció Bareman.

"Este es un pequeño cambio, no es más que añadir dos palabras en una regulación: hombre "y mujer". Y añadiendo estas dos palabras vamos a provocar un gran impacto. Significa que podremos registrar las transferencias de jugadoras, podremos tener datos, será más transparente, la gente conocerá las cifras, las cantidades. Es una cosa pequeña que hará un gran impacto", añadió la ejecutiva neozelandesa de la FIFA.