Diario Vasco

Madrid, 16 sep (EFE).- Un espectáculo de luces, sonido y fuegos artificiales tras el partido Atlético de Madrid-Málaga remató el estreno del estadio Wanda Metropolitano, después del partido en el que el conjunto local se impuso por 1-0 con gol del francés Antoine Griezmann.

Una vez terminado el encuentro, se avisó por megafonía a los aficionados que permanecieran en sus asientos y los jugadores rojiblancos dieron una vuelta al campo para agradecer su presencia a los seguidores que acudieron al estreno del estadio rojiblanco.

Una vez retirados los protagonistas, los operarios del club delimitaron un rectángulo dentro del terreno de juego y colocaron unas bases para lanzar fuegos artificiales, mientras que en los videomarcadores se proyectaban imágenes del proceso de construcción del estadio.

Comenzó entonces un espectáculo de luces y sonido, que iluminó la cubierta de distintos colores e hizo parpadear las luces del anillo interior que ilumina el terreno de juego al ritmo de la música.

A la música la siguieron unas columnas de fuego y tracas dispuestas en un rectángulo sobre el terreno de juego, que con colores rojo y blanco recorrieron de un lado a otro el césped del nuevo estadio.

Poco después, los aficionados pasaron de mirar al césped a hacerlo al cielo, al óvalo de cielo que deja ver la cubierta del estadio, iluminado por los fuegos artificiales que conmemoraban el primer día del Wanda Metropolitano.

Una ruidosa traca fue el colofón final del espectáculo, que duró unos 10 minutos y sirvió de cierre para todo un día de celebraciones, desde por la mañana, pasando por los prolegómenos del partido, el duelo con victoria 1-0 y el espectáculo de luces, sonido y pirotecnia tras el encuentro.