Diario Vasco

Beirut, 2 ago (EFE).- El grupo chií libanés Hizbulá y el Organismo de Liberación del Levante, la exfilial siria de Al Qaeda, iniciaron hoy un canje de prisioneros, en el marco de un acuerdo para poner fin a las hostilidades en la región libanesa de Arsal, en la frontera con Siria.

Tres yihadistas del Organismo de Liberación del Levante fueron puestos en libertad poco después de la medianoche de la prisión de Rumie e intercambiados por tres combatientes de Hizbulá, que habían sido capturados en los combates en Arsal de las últimas dos semanas, anunció el Centro de Información de Guerra del grupo chií.

Este canje, mediado por el jefe de la Seguridad Nacional del Líbano, el general Abas Ibrahim, estaba inicialmente previsto para el lunes, pero fue pospuesto por motivos logísticos y por nuevas negociaciones entre ambas partes.

Los tres yihadistas fueron llevados desde las afueras de Arsal a la localidad de Lawue, donde emprenderán camino hacia la provincia siria de Idleb, región controlada en su mayoría por facciones islámicas y opositoras al Gobierno del presidente sirio, Bachar al Asad, quien cuenta con el apoyo militar de Hizbulá.

Está previsto que se celebre un nuevo canje de cinco prisioneros entre Hizbulá y el Organismo de Liberación del Levante en la ciudad siria de Alepo (norte), según la fuente.

El acuerdo alcanzado entre las partes contempla, en una primera fase, el canje de fallecidos en el combate y en un segundo momento, la evacuación a Siria de los combatientes del Organismo de Liberación del Levante.

Desde el lunes están llegando autobuses a Arsal, con los que se prevé evacuar a cerca de 9.000 miembros de la exfilial de Al Qaeda y sus familiares.

El grupo chií lanzó una ofensiva hace dos semanas para expulsar a los yihadistas del territorio que controlaban en el noreste del Líbano y ha conseguido recuperar la mayor parte del área, después de días de intensos combates.

El pasado jueves, Hizbulá anunció un alto el fuego en la zona y desde entonces se entablaron negociaciones para evacuar a los combatientes radicales y sus familias hacia la provincia siria de Idleb.