Diario Vasco

Barcelona, 3 ago (EFE).- Un estudio del Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR) ha determinado que una cantidad de soja que por sí sola no provoca alergia desencadena una reacción asmática en combinación con partículas diésel procedentes de la contaminación.

Según ha informado el VHIR, el grupo de investigación en neumología del centro ha estudiado la interacción entre la contaminación ambiental y la soja en animales de experimentación, y ha determinado que los síntomas del asma aparecen después de una exposición menor a la soja cuando esta se mezcla con partículas diésel.

Concretamente, los investigadores descubrieron que para que un animal desarrollara asma debía inhalar un mínimo 5 miligramos de soja, y que con dosis menores no se producía ningún efecto.

En cambio, cuando los animales inhalaban 3 miligramos de soja en combinación con partículas diésel sí que presentaban síntomas de asma, por lo que "sería la combinación de los dos elementos la responsable de que los animales acabaran desarrollando la enfermedad", ha explicado la doctora María Jesús Cruz, jefe del grupo de investigación.

Los investigadores del VHIR también observaron que este patrón se repetía con unas células que se encuentran en los pulmones de personas asmáticas, los eosinófilos.

Durante la investigación se descubrió también que en los animales que solamente eran alérgicos a la soja había un tipo de linfocitos implicado, mientras que los tipos son más de uno en los casos en que la soja se combinaba con el diésel.

El estudio se ha hecho aprovechando que el laboratorio del VHIR mide cada día la concentración de soja en el ambiente de Barcelona desde hace casi 30 años.

Barcelona tiene un límite de emisiones de soja, que son producidas por los barcos que descargan esta planta leguminosa en el puerto, y que se están monitorizando para controlar epidemias de asma por soja en la ciudad.