Diario Vasco

Tokio, 3 ago (EFE).- Toshiba anunció hoy que su filial de chips Toshiba Memory Corporation (TMC) invertirá en solitario en la ampliación de su planta de producción de memorias tras no haber podido llegar a un acuerdo con su socio estadounidense SanDisk.

Toshiba invertirá unos 195.000 millones de yenes (unos 1.490 millones de euros) en el ejercicio fiscal nipón de 2017 en unas nuevas instalaciones, tras "no lograr alcanzar un acuerdo" con su socio para acometer una inversión conjunta, según explicó la compañía con sede en Tokio en un comunicado.

Las nuevas instalaciones, ubicadas en la planta de Yokkaichi, en la prefectura de Mie (centro), donde Toshiba produce sus chips y que administra conjuntamente con SanDisk, están destinadas a gestionar la producción de la cuarta generación de memorias flash de Toshiba, la tridimensional BiCS de 96 capas.

La compañía estima que proceder en solitario exigirá incrementar sus fondos 15.000 millones de yenes (114 millones de euros) frente a lo inicialmente estimado, pero ha decidido seguir adelante porque espera que la demanda de sus dispositivos de memoria "se incremente significativamente y que el mercado siga creciendo en 2018".

Toshiba Memory tiene intención de incrementar la producción de memorias 3D NAND en un 90 % en el año fiscal de 2018 (que finalizará en marzo de 2019) y "seguirá haciendo inversiones para expandir las operaciones", expuso la compañía en el comunicado.

La decisión de proceder en solitario "no impactará en la producción del negocio de memorias" ni en los contratos relacionados con su desarrollo, aseguró Toshiba, quien espera que la instalación del nuevo equipamiento comience como pronto en diciembre.

Toshiba mantiene un acuerdo con SanDisk -adquirida por Western Digital en 2016- desde el año 2000, por el que ambos fabricantes se repartieron a partes iguales los gastos de producción de chips.

Western Digital y el conglomerado nipón han tenido desavenencias tras la escisión de Toshiba Memory de la matriz, cuyo objetivo es vender la nueva compañía para inyectar capital con el que solventar los problemas financieros que atraviesa a raíz de las pérdidas que han llevado a la quiebra a su rama nuclear estadounidense.

La compañía estadounidense se muestra contraria a transferir las instalaciones al considerar que la participación de terceros podría afectar al desempeño de las instalaciones y causarle pérdidas.

Toshiba ha sido aún así adelante en las negociaciones, en las que ha priorizado la oferta de un consorcio constituido por el fondo japonés Innovation Network, el Banco de Desarrollo de Japón, la firma de inversión estadounidense Bain Capital, y el fabricante de chips surcoreanos SK hyinx.