Diario Vasco

Tokio, 3 ago (EFE).- El primer ministro nipón, Shinzo Abe, anunció hoy una amplia remodelación de su Gabinete destinada a atajar su aguda crisis de popularidad, con nuevos nombres al frente de Asuntos Exteriores y de Defensa y sin tocar a los cargos económicos clave.

El líder conservador, que atraviesa su peor momento desde que llegó al poder a finales de 2012, nombró a catorce nuevos ministros y sólo mantuvo a cinco en el puesto, aunque conservó al núcleo duro de su Ejecutivo con la excepción del titular de Asuntos Exteriores.

El hasta ahora canciller, Fumio Kishida, ha sido designado para otro cargo fuera del Ejecutivo como responsable de estrategias políticas del gobernante Partido Liberal Demócrata (PLD), con la misión de revitalizar a una formación desgastada por sus casi cinco años en el poder y una sucesión de escándalos.

Kishida, una figura muy próxima a Abe y visto como el mejor posicionado para su sucesión al frente del PLD, cede su puesto al veterano político Taro Kono, considerado un moderado dentro del partido conservador y que se ha opuesto a la reactivación de las centrales nucleares niponas impulsada por el Gobierno.

Kono, conocido también por sus buenos contactos con Washington y por su actitud de acercamiento a la vecina Corea del Sur, afrontará la compleja tarea de responder de forma conjunta con ambos aliados a los desafíos armamentísticos de Pyongyang y al auge militar de China en el Pacífico.

En Defensa, el también veterano Itsunori Onodera ocupará el cargo de Tomomi Inada, quien dimitió la semana pasada por la ocultación de datos sobre la misión de paz de las tropas japonesas en Sudán del Sur, el último de los escándalos que ha minado la imagen del Ejecutivo.

Pese a ambas novedades, los analistas prevén que el papel de Japón en la escena internacional sea continuista y siga dependiendo de las directrices del propio Abe, quien ha apostado por estrechar lazos con EEUU tras la llegada al poder de Donald Trump y por mejorar las relaciones con Moscú, entre otros movimientos.

El líder nipón también ha decidido mantener a sus más estrechos colaboradores y hombres de peso en el Ejecutivo, el viceprimer ministro y titular de Finanzas, Taro Aso, así como a Hiroshige Seko en la cartera de Economía, Comercio e Industria y a Yoshihide Suga como ministro portavoz.

Aso es el máximo responsable de la estrategia económica conocida como "Abenomics" y deberá seguir adelante con las últimas fases de su aplicación, de cuyo éxito dependerán principalmente las opciones de seguir en el poder del PLD en las próximas elecciones generales, previstas para el otoño de 2018.

La confianza en la gestión económica de Abe es la mayor baza del partido y se ha visto sostenida por la estabilidad de la tercera potencia mundial, aunque la tardanza de "Abenomics" en ofrecer resultados concretos -sobre todo en lo que respecta al aumento de los salarios y de la inflación- genera cada vez más dudas.

En la remodelación de hoy destaca asimismo la escasa presencia femenina en el Gabinete, representada únicamente por Seiko Noda en la cartera de Interior y Comunicaciones, y por Yoko Kamikawa en la de Justicia, lo que supone una mujer menos.

Noda es otra figura emergente dentro del partido y también fue designada como titular de Empoderamiento de la mujer, con el cometido de que el plan llamado "Womenomics" dé frutos visibles en un país donde las desigualdades persisten en todos los ámbitos, y en particular en el político y el empresarial.

Esta reforma de Gabinete es la cuarta ejecutada por Abe en cinco años y tres legislaturas, y tiene lugar exactamente en la misma fecha que la realizada en 2016.

El respaldo popular al Ejecutivo se ha desplomado en los últimos meses hasta situarse cerca del 30 por ciento a mediados de julio, a raíz de dos escándalos de amiguismo que han salpicado directamente a Abe y al caso de ocultación de datos sobre Defensa.

Aunque esta deriva ha propiciado sonadas derrotas del PLD en las elecciones regionales de Tokio y Sendai, la debilidad de la oposición a nivel nacional y la ausencia de líderes capaces de plantar cara a Abe despejan por ahora el camino para su supervivencia.