Diario Vasco

Hebrón , 3 ago .- Colonos judíos en Hebrón intentan hacerse fuertes con la toma de otra casa palestina, en litigio y en plena ciudad vieja, donde han colgado un inmenso cartel que advierte: "Quien intente arrancarnos de la tierra de nuestros padres conseguirá lo contrario".

Puerta con puerta vive el palestino Hazem Abu Rayab, de la familia que poseía la casa ocupada que los colonos aseguran haber comprado, y que estos días ve cómo turistas judíos visitan el inmueble en tours organizados en la única ciudad en Cisjordania con asentamientos en su centro urbano.

Desde que el pasado 25 de julio 50 judíos entraran en esta vivienda, incluidos menores que pedalean las bicicletas apostadas hoy en las vallas ante los agentes de seguridad israelíes que protegen la entrada de la casa, los palestinos sienten que es un paso más en la ocupación de este simbólico lugar.

El edificio está cerca de la Mezquita de Ibrahim, para los judíos la Cueva de Majpelá, donde están enterradas tres parejas de patriarcas bíblicos: Abraham y Sara, Isaac y Rebeca y Jacob y Lea, un lugar sagrado para las tres religiones monoteístas.

En el gran cartel del edificio palestino, que coronan hoy banderas israelíes, destaca una fotografía del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien los nuevos residentes judíos ordenan "repoblar la Cueva de Majpelá".

No es la primera vez que un grupo de israelíes toman esta propiedad de la familia Abu Rayab, alegando que la compraron, pero cuya venta invalidó una corte israelí que dictaminó la evacuación de los judíos que la ocuparon brevemente en 2012, que a su vez recurrieron y el caso está pendiente de una resolución final. Nadie puede habitar la casa.

"Estamos tratando de sacar a los colonos usando todos los medios legales", asegura a Efe Hazem, que añade que su familia la componen 110 miembros y que los colonos no han podido demostrar con documentos, como aseguran, que la compra a uno de ellos fuera legal.

Netanyahu ha ordenado al ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, no expulsar por el momento a las quince familias ocupantes, informó el digital Times of Israel.

Efe intentó hablar con los residentes israelíes que delegaron los comentarios en un representante de los colonos residentes, no presente en el lugar en el momento.

Van armados, como la mayoría de colonos en el centro de Hebrón, por lo que son percibidos por la población palestina local como una amenaza constante.

La familia palestina propietaria dice que los israelíes entraron el martes de la semana pasada "bajo la presencia del Ejército, la Administración Civil y la Policía" israelíes, y que seguidamente cientos de colonos acudieron al lugar para celebrar la ocupación, como muestran las imágenes difundidas por el grupo local Defensores de Derechos Humanos.

"Con una mano continuaremos luchando contra el terror e hiriendo a los terroristas, y con la otra seguiremos fortaleciendo la repoblación", reza la gran pancarta que los colonos han colocado en la fachada del edificio.

La situación en Hebrón, la ciudad más poblada de Cisjordania, donde 800 colonos viven en el centro de la ciudad, es considerada uno de los obstáculos para la paz.

Allí, dos violentos hechos históricos - la matanza de 67 judíos por un palestino en 1929 y el asesinato de 29 palestinos por un colono judío en 1994 - han marcado la rutina diaria de unos y otros.

"La mayoría de los israelíes no apoya esto. Las narrativas chocan aquí, por el extremismo religioso", comenta a Efe la israelí Raya Yeor, de la organización "Mujeres por los Derechos Humanos", que recorre el territorio ocupado de Cisjordania para dar cuenta de la colonización y hoy observa esta casa, y Hebrón, con mayor preocupación.