Diario Vasco

Pekín, 31 jul (EFE).- El comercio entre China y Estados Unidos no tiene relación alguna con el conflicto norcoreano, señaló hoy un alto funcionario chino en respuesta a las últimas críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, quien se mostró decepcionado por la falta de apoyo de Pekín.

Después de que Pyongyang lanzara con un éxito el pasado viernes un misil balístico intercontinental, el segundo que realiza, Trump se mostró "decepcionado" con China.

"Nuestros ingenuos líderes pasados les han permitido hacer centenares de miles de millones de dólares al año en comercio y sin embargo no hacen nada por nosotros con Corea del Norte", escribió en twitter.

En respuesta, el viceministro de Comercio chino Qian Keming consideró hoy que el comercio entre ambas potencias no se debe mezclar con Corea del Norte.

"Creemos que el asunto nuclear de Corea del Norte y el comercio entre China y Estados Unidos son asuntos que forman parte de ámbitos totalmente diferentes. No están relacionados. No deberían ser discutidos conjuntamente", instó en rueda de prensa.

El viceministro subrayó los "beneficios mutuos" que aporta la relación comercial entre ambas economías y trasladó la disposición de China de trabajar junto a la comunidad internacional para promover la desnuclearización de la península coreana, y por otro lado "trabajar con Estados Unidos" para equilibrar la relación comercial.

Tras el último ensayo norcoreano, el Gobierno chino instó a Pyongyang a respetar las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y volvió a llamar a la calma para no elevar la tensión, un día después de culpar a "presiones internacionales" de las acciones de Corea del Norte.

Mientras Pekín sigue pidiendo diálogo, Washington y sus aliados han subrayado la necesidad de incrementar las sanciones en el seno de la ONU y también en el terreno unilateral.

El último proyectil norcoreano, un Hwasong-14, voló casi mil kilómetros y alcanzó una altitud máxima de más de 3.700 kilómetros, lo que hace pensar a los expertos que podría alcanzar buena parte del territorio estadounidense.

Sin embargo, los analistas dudan que el régimen de Kim Jong-un pueda equipar aún cabezas nucleares en los misiles o lograr que éstos efectúen correctamente la reentrada en la atmósfera (algo indispensable para golpear con precisión un objetivo).