Diario Vasco

(actualiza con la acusación de las autoridades italianas)

Roma, 2 ago (EFE).- Las autoridades italianas procedieron hoy a la confiscación de la nave "Iuventa" de la ONG alemana Jugend Rettet y la acusaron de "favorecer la inmigración clandestina" durante sus operaciones de salvamento en el Mediterráneo central.

La nave fue detenida y escoltada al puerto de la isla meridional de Lampedusa por la Guardia Costera italiana, quedando bajo "confiscación preventiva" por orden del juez del Tribunal de Trapani, Emanuele Cersosimo, y del fiscal sustituto Andrea Tarondo.

La Jefatura de Policía de Trapani (sur) informó en un comunicado de que la investigación sobre esta organización humanitaria dio inicio en octubre de 2016 y ha permitido "recoger indicios sobre el uso de la nave 'Iuventa' para favorecer la inmigración clandestina".

Jugend Rettet es una de la oenegés que participan en el rescate de migrantes en el Mediterráneo que se ha negado a firmar el código de conducta impuesto por Italia a estas organizaciones.

"La nave se dedica normalmente al rescate de migrantes cerca de las costas libias y a su transbordo a otras naves siempre en aguas internacionales, permaneciendo habitualmente en el mar de Libia, en proximidad de las aguas territoriales" de ese país, dijo la Policía de Trapani.

Previamente la organización humanitaria informó en su perfil de Twitter de que su embarcación "no ha sido confiscada y su equipo no está arrestado" y negó también que estuviera bajo investigación judicial.

Las autoridades italianas explicarán los detalles sobre su decisión de retener la embarcación en una rueda de prensa a las 17.30 locales (15.30 GMT).

La ONG alemana es una de las que no firmó el código de conducta diseñado por Italia y secundado por la Unión Europea para regular el rescate de migrantes en el Mediterráneo central, el pasado lunes.

Tampoco lo hicieron Médicos Sin Fronteras, Sea Watch y SOS Mediterranee, mientras que sí que lo secundaron Save The Children o la ONG española Proactiva Open Arms.

El código prohíbe a las organizaciones humanitarias acceder a aguas territoriales de Libia, hacerse detectar por radar o emitir señales lumínicas que delaten su posición a los traficantes de migrantes en tierra.

También obliga a las oenegés a informar sobre sus fuentes de financiación, demostrar su formación en rescates, permitir el acceso temporal a las naves de un oficial armado y a no traspasar a los inmigrantes rescatados a otras naves sino trasladarlos a tierra firme.