Diario Vasco

Beirut, 2 ago (EFE).- La ONG Amnistía Internacional (AI) afirmó hoy que está "escandalizada" por la muerte del conocido activista sirio-palestino Basel Jartabil durante su cautiverio en una prisión en el país árabe.

"Estamos profundamente entristecidos y escandalizados por esta noticia espantosa. Basel Jartabil será recordado siempre como un símbolo de valentía, que luchó de forma pacífica por la libertad hasta el final", dijo la directora de Investigación de AI, Anna Neistat, en un comunicado.

Destacó que su fallecimiento es "un recordatorio triste de los horrores que tienen lugar en las prisiones sirias a diario".

Y es que, agregó, decenas de miles de presos en centros de detención gubernamentales sufren torturas, abusos y ejecuciones extrajudiciales.

"Estos actos crueles representan sin duda crímenes de guerra y contra la humanidad", aseguró Neistat.

Según AI, la familia de Jartabil anunció ayer su muerte tras recibir información de que había ocurrido en 2015, tras supuestamente haber sido juzgado y sentenciado a muerte por una Corte Militar en Al Qabún, en Damasco.

AI subrayó que ese tipo de tribunales son famosos por llevar a cabo procedimientos a puerta cerrada, que no reúnen los estándares internacionales para un juicio justo.

La ONG recordó que Jartabil fue arrestado el 15 de marzo de 2012 por la rama de la Inteligencia Aérea y estuvo en prisión incomunicado durante ocho meses antes de ser trasladado a la cárcel de Adra, donde permaneció hasta octubre de 2015, cuando logró contactar con su familia.

Después, fue transferido desde Adra a un lugar desconocido y desde entonces no se sabía de su paradero.

Neistat instó al Gobierno de Rusia, aliado del Ejecutivo de Damasco, a que "emplee su influencia sobre las autoridades sirias para ayudar a acabar con esta locura".

"Debe permitirse una supervisión independiente dentro de los lugares de detención en Siria y llevarse a cabo una investigación", demandó.

Anteriormente, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos había informado de la muerte de Jatabil durante su cautiverio.

El fallecido era ingeniero informático de profesión y trabajó como desarrollador de páginas web y de software.

Antes de su arresto, empleó sus conocimientos para ayudar a mejorar la libertad de expresión y el acceso a la información a través de internet.

Asimismo, creó Creative Commons en Siria, una organización sin ánimo de lucro que permite compartir trabajos artísticos y de otro tipo con el uso de instrumentos legales.

La revista Política Exterior lo nombró en 2012 en su lista de los 100 pensadores globales por "insistir, pese a las dificultades, en una revolución pacifica en Siria".