Diario Vasco

Madrid, 2 ago (EFE).- La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) esta preparando la documentación necesaria para solicitar el desmantelamiento y la transferencia de titularidad de la nuclear Santa María de Garoña (Burgos), una vez que el Gobierno anunció que deniega la licencia de explotación a la planta atómica.

En un comunicado, Enresa explica que, además, llevará a cabo las actividades preparatorias del desmantelamiento en conjunción con el actual titular de la instalación, Nuclenor.

El anuncio de denegación de permiso de explotación a la más veterana de las nucleares españolas que se encuentra parada (situación de parada segura) desde diciembre de 2012, inicia un "periodo de transición" hasta la transferencia de la titularidad de la central a Enresa.

Enresa tiene experiencia en este tipo de procesos al ser la responsable del desmantelamiento de otras dos centrales españolas (Vandellos 1, Tarragona) y Zorita (Guadalajara) y un reactor experimental, el del CIEMAT, en Madrid.

Durante este proceso administrativo y hasta su culminación, aclara Enresa, la titularidad exclusiva de la instalación continuará siendo de Nuclenor.

A Nuclenor (Endesa e Iberdrola) les corresponde, entre otras, acondicionar los residuos operacionales y efectuar la descarga del combustible gastado de la piscina a los contenedores suministrados por Enresa para su disposición en el Almacén Temporal Individualizado (ATI) de la central.

Ello es el paso previo a su remisión al Almacén Temporal Centralizado, cuando éste se encuentre disponible.

La compañía también deberá colaborar con Enresa en las actividades preparatorias para el desmantelamiento.

Administrativamente, la Empresa de Residuos Radiactivos debe presenta al Ministerio de Energía el "estudio básico de estrategias para el desmantelamiento" para su envío al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y solicitar su autorización al posterior "Plan de Desmantelamiento".

En paralelo, se deberá presentar el Estudio de Impacto Ambiental y solicitud de la autorización, como prevé el del Tratado de Euratom (artículo 37)sobre el posible impacto transfronterizo de esta operación.

Para proceder al desmantelamiento, el Plan deben obtener el informe favorable del CSN -máximo organismo en materia de seguridad y protección radiológica- y la consiguiente autorización del Ministerio de Energía.