Diario Vasco

Madrid, 2 ago (EFE).- SOS Racismo denuncia hoy en un comunicado que la policía pretende expulsar la próxima madrugada al hombre de origen marroquí que asegura haber sufrido agresiones en el CIE de Aluche y a varios de los testigos.

Fuentes de la Delegación del Gobierno en Madrid consultadas por Efe han tachado de falsa la denuncia de la ONG y han afirmado que no se ha tramitado ninguna orden de expulsión contra el ciudadano marroquí.

SOS Racismo Madrid interpuso ayer una denuncia en el Juzgado de Guardia de la plaza de Castilla para que se investigue la presunta agresión ocurrida en el CIE de Aluche a un interno de origen marroquí, la cual habría motivado un incidente entre varios internos y la policía.

Fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid indicaron que varios internos del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE), cuyo número no especificaron, protagonizaron un intento de fuga utilizando el palo de una canasta para derribar una puerta, pero la intervención de la policía evitó la huida.

Según SOS Racismo, el 31 de julio, a la hora de la cena en el CIE, un interno manifestaba una queja por la comida que estaba recibiendo.

La ONG recuerda que hace apenas un mes el Juzgado de Control del CIE emitía un auto en el que exigía comida digna para las personas internas.

"Tras esa queja", según el relato de los hechos del interno a SOS Racismo, "tres agentes de policía se acercaron y le agredieron, propinándole una patada en la pierna, un puñetazo en la oreja y golpes en la espalda".

Sostiene que ninguno de los tres policías llevaba la placa identificativa, incumpliendo de este modo la normativa así como el auto del pasado mes de julio que recordaba a la dirección del CIE la obligatoriedad de esta medida.

Señala que, según manifestaron las personas afectadas, la policía se llevó a la persona que denuncia las agresiones y le aislaron en el pasillo de ingresos hasta la medianoche.

"Las protestas posteriores vinieron a causa de estos hechos. Sus compañeros manifestaron que querían que volviera con ellos, por lo que ninguno de ellos cenó", añade.

A la mañana siguiente, el interno que asegura haber sido agredido acudió al servicio médico del CIE, donde le dieron "un ibuprofeno" y donde no le facilitaron el correspondiente informe médico, "incumpliendo de nuevo la normativa", subraya SOS Racismo.

La ONG asegura tener constancia de que el hombre que sostiene haber sufrido agresiones ha recibido una notificación de vuelo para ser deportado la próxima madrugada.

Del mismo modo, agrega, varios de los testigos han recibido dicha notificación.

Si se lleva a cabo estas expulsiones, advierte SOS Racismo, se impediría la investigación de los hechos denunciados "así como dirimir las responsabilidades y hacer justicia con la persona que denuncia las agresiones".

SOS Racismo ha presentado una queja hoy ante el Defensor del Pueblo y al Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura con el fin de que se paralicen estas deportaciones y puedan investigarse los hechos.

Podemos Madrid ha escrito un tuit en el que defiende que es "imprescindible" investigar las agresiones denunciadas por el joven encerrado en el CIE de Aluche.

A título personal, el delegado de Coordinación Territorial y Cooperación Público-Social del Ayuntamiento de Madrid, Nacho Murgui, ha señalado en su cuenta de Twitter: "Si yo denuncio agresiones en un país extranjero espero que se me asista, no que se me deporte. Basta, cerremos CIE"

El delegado del Área de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, por su parte, ha señalado en la misma red social que "expulsar a una persona del país sin clarificar los hechos acontecidos: desaparición constante del Estado de derecho en los CIE. Deportar a una persona que denuncia agresiones y a testigos posibles: vulneración de derechos y racismo institucional".