Diario Vasco

Teherán, 2 ago (EFE).- El ministro de Exteriores iraní, Mohamad Yavad Zarif, ha salido hoy al paso del revuelo y la sorpresa causados por el apretón de manos con su homólogo saudí, Adel al Yubeir, asegurando que es un gesto diplomático "natural" pese a la rivalidad entre los dos países.

La fotografía de este momento inundó hoy los medios iraníes, en los que se especuló con un posible acercamiento bilateral o incluso con una llamada de atención a Israel sobre la unidad de los países islámicos.

El apretón de manos tuvo lugar ayer durante una reunión de la Organización para la Cooperación Islámica en Estambul, en la que se trató la escalada de violencia entre israelíes y palestinos.

Los jefes de la diplomacia iraní y saudí mantuvieron, asimismo, una breve conversación después del apretón de manos, lo que Zarif consideró "cortesía diplomática".

"Cuando las personas se encuentran en reuniones internacionales, se saludan, especialmente nosotros que hemos tenido contacto desde hace tiempo como ministros de Relaciones Exteriores", dijo Zarif a la prensa, según la agencia Tasnim.

Para minimizar aún más la controversia, el ministro subrayó que las políticas saudíes han sido dañinas para la región y expresó su esperanza de que Riad efectúe cambios al respecto.

"Aunque la República Islámica de Irán no está de acuerdo con muchas políticas de Arabia Saudí, nuestras políticas siempre se han basado en establecer buenos vínculos con los países vecinos", agregó.

Irán y Arabia Saudí, las potencias chií y suní que luchan por la influencia regional, no mantienen relaciones diplomática desde enero de 2016 y apoyan a bandos rivales en los conflictos de Siria y el Yemen.