Diario Vasco

Madrid, 2 ago (EFE).- El excónsul de Washington Enrique Sardá, destituido ayer por burlarse de la presidenta andaluza, Susana Díaz, ha pedido perdón por el comentario que hizo en Facebook sobre el acento andaluz, que ha catalogado como una "broma", y ha tachado de "desproporcionado" su cese.

En una entrevista concedida a Antena 3, Sardà ha pedido disculpas públicamente a Susana Díaz y "a todos los andaluces", ha remarcado que tiene familiares y amigos en el sur, que "se considera muy ligado a esa tierra" y que "no tenía intención" de molestar a nadie.

Aun así, ha tachado de "desproporcionada" la decisión que, en su opinión, ha tomado "en caliente" el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, y ha criticado que fuera informado de su destitución a través de una llamada telefónica en la que "no ha podido defenderse" después de una trayectoria profesional de 40 años en la que ha empleado sus "cinco sentidos".

"En España se ha perdido la libertad de expresión y el sentido del humor", ha añadido el excónsul que además, ha dicho que no entiende este "linchamiento" y que si se hubiera podido se le habría quemado "en la hoguera".