Diario Vasco

Beirut, 2 ago (EFE).- La evacuación de los combatientes de la exfilial siria de Al Qaeda de la región libanesa de Arsal comenzó hoy, en el marco de un acuerdo para poner fin a las hostilidades con el grupo libanés Hizbulá.

Los 26 primeros autobuses con unos 1.000 combatientes del Organismo de Liberación del Levante y sus familiares salieron hoy de la localidad de Wadi Hmayed en dirección a la región siria de Idleb, dijo a Efe una fuente militar libanesa.

La caravana está escoltada hasta la frontera por el Ejército libanés, la Seguridad General, la Cruz Roja Libanesa y el Comite Internacional de la Cruz Roja.

Se preveía que el convoy saliera temprano, pero problemas logísticos retrasaron la partida varias horas, según la fuente militar.

El Centro de Información de Guerra de Hizbulá informó de que el convoy de autobuses transportará a 7.777 personas, divididas en dos grupos.

El primero, que pasará por zonas controladas por el Ejército, está integrado por 116 yihadistas y 6.101 civiles.

El segundo grupo, que pasará por otras zonas fuera del control del Ejército, comprende a 1.000 combatientes y 560 civiles.

Según la misma fuente, los yihadistas quemaron hoy sus cuarteles generales en Wadi Hmayed, Al Malahi y la zona rural de Al Baton antes de emprender la evacuación.

El acuerdo, firmado el pasado jueves, puso fin a varios días de combates en la región fronteriza de Arsal, y también ha implicado el canje de varios prisioneros de ambos bandos.

El grupo chií lanzó una ofensiva hace dos semanas para expulsar a los yihadistas del territorio que controlaban en el noreste del Líbano y consiguió recuperar la mayor parte del área, después de días de intensos combates.

El pasado jueves, Hizbulá anunció un alto el fuego en la zona y desde entonces se entablaron negociaciones para evacuar a los combatientes radicales y sus familias hacia la región siria de Idleb, que está controlada en su mayor parte por facciones islámicas.

Esta madrugada, tres yihadistas del Organismo de Liberación del Levante fueron puestos en libertad de la prisión de Rumie e intercambiados por tres combatientes de Hizbulá, que fueron capturados durante los combates en Arsal de las últimas dos semanas.