Diario Vasco

Lisboa, 1 ago (EFECOM).- El presidente del luso Santander Totta, António Vieira Monteiro, defendió hoy que la entidad que lidera no tiene que compensar a los clientes que perdieron sus ahorros con la quiebra del Banif, banco comprado por el Totta en 2015.

"¿Por qué tendríamos que pagar nosotros aquello que no hicimos?", señaló en la presentación de los resultados del primer semestre del año, cuando la filial portuguesa del Santander ganó 228,9 millones de euros, un 16,7 % más.

El Santander Totta cerró a finales de 2015 la compra del Banco Internacional do Funchal (Banif), el más pequeño de los principales bancos lusos, y pagó 150 millones de euros para quedarse con sus activos saludables.

Sin embargo, las obligaciones subordinadas de los clientes que ahora reclaman sus ahorros y que perdieron un total de 263 millones de euros, quedaron englobadas en la parte "tóxica".